Hace tiempo que teníamos pendiente hacer una visita a la isla de Sicilia. En Abril 2025 tuvimos unos días de vacaciones y nos animamos a dar una vuelta por allí. En principio teníamos 9 días de vacaciones, pero Sicilia tiene mucho que ofrecer y, al final, nos ceñimos a la parte oriental de la isla.
Volamos el 2 de Abril desde Madrid en un vuelo de Ryanair que aterrizó a las 14:00 en Palermo. Recogimos un coche de alquiler y enfilamos hacia la capital. Habíamos reservado 2 noches iniciales en el hotel Boutique BnB Dolcevita, cerca del puerto deportivo. El resto de noches las dejamos “abiertas” porque la idea era ir un poco “a la aventura” al no ser temporada alta.
El hotel resultó ser un sitio estupendo para alojarse en Palermo, un antiguo palacete reformado con habitaciones muy amplias y personal muy amable. Pudimos aparcar sin problema en la zona y tomamos la habitación.

Tras un pequeño descanso, nos fuimos a dar una primera vuelta por Palermo. La capital de Sicilia es como una gran contradicción. Es una ciudad sucia y decadente, pero tiene el encanto de esas ciudades que fueron y que siguen “en pie” a pesar del gran caos que albergan.

Entre la suciedad y el desorden, entre el olor a pescado y el ruido de fondo, te encuentras con impresionantes palacios barrocos y maravillosas iglesias. Esta “decadencia controlada” te atrapa y te cautiva a la primera.



Desde el hotel, estábamos en el centro histórico en un corto paseo andando. Pasamos por delante del Teatro Massimo, el teatro de ópera más grande de Italia y que visitaremos en otro momento.

Un poco más adelante nos encontramos con la Iglesia de San Agustín (Chiesa di Sant'Agostino). La iglesia es un ejemplo notable de la fusión de la arquitectura gótica (siglo XIII) y barroca (siglo XVII). Es especialmente famosa por sus impresionantes estucos realizados por el artista Giacomo Serpotta.
El claustro de esta iglesia presenta una serie de arcos de estilo renacentista que rodean un jardín interior con setos y una pequeña fuente.

Y llegamos al “Muro della legalità”, inaugurado el 11 de julio de 2022 y que nació con la intención de hacer «inmortales» a las víctimas de la mafia. Con sus 65 metros de largo y 2,35 metros de alto es el muro de la legalidad más largo de Italia.
La idea fue lanzada por un ciudadano del barrio, Pippo Falcone, y los creadores del muro fueron los artistas de la asociación «Calapanama«. Algunas de las caras más reconocibles son las de Giovanni Falcone, Paolo Borsellino, Carlo Alberto Dalla Chiesa, Pio La Torre, Boris Giuliano, Andrea Cammilleri, Leonardo Sciascia y Letizia Battaglia.
La patrona de Palermo es Santa Rosalia, popularmente conocida como “La Santuzza”
Y llegamos a la catedral de Palermo, que visitaremos otro día.
No lejos de allí nos encontramos el Palacio de los Normandos.
Y pasamos por la iglesia de San Giovanni degli Eremiti. Es un complejo arquitectónico que incluye la iglesia conventual, el claustro del antiguo convento y una sala de oración.Destaca por sus distintivas cúpulas rojas y es un importante ejemplo de la arquitectura árabe-normanda en Sicilia, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Y llegamos a la Fontana Pretoria, también conocida popularmente como la "Fuente de la Vergüenza". Está ubicada en la Piazza Pretoria y fue diseñada originalmente en 1551 por el escultor florentino Francesco Camilliani para un jardín privado en Florencia. Fue adquirida por el Senado de Palermo en 1573 y trasladada pieza por pieza a su ubicación actual. Como estaba parte en obras, pongo foto de internet:

Ocupa el centro de la plaza y se compone de pilas de agua en tres niveles concéntricos, rodeadas de numerosas estatuas de mármol de deidades, ninfas y criaturas mitológicas desnudas. El apodo "Fuente de la Vergüenza" se debe a la desnudez de las estatuas y, según algunos, a la representación del municipio corrupto en el siglo XVIII. Es considerada una de las fuentes más curiosas y llamativas de la ciudad.
El destino final de nuestra ruta es el icónico cruce barroco de Quattro Canti (Cuatro Esquinas).
Cada una de las cuatro fachadas simétricas está decorada con estatuas que representan las cuatro estaciones, los cuatro reyes españoles de Palermo y las cuatro santas patronas de la ciudad. La plaza es un punto de encuentro popular y un hito arquitectónico clave que divide el centro histórico de Palermo en sus cuatro antiguos distritos. El estilo arquitectónico es un ejemplo notable del barroco siciliano, diseñado por Giulio Lasso a principios del siglo XVII.
Cenamos justo en esta zona, en el Bisso Bistrot, una “casa de comidas” con mucho encanto, platos deliciosos y a precio contenido. ¡Un acierto!




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