KONICHIWA! Aventuras en Japón (TERMINADA)
Publicado: Jue 10 Sep, 2015 06:25
Japón no era, para nosotros, uno de esos destinos soñados. Durante los últimos años mi familia y yo hemos viajado mucho pero el país del sol naciente no entraba, en principio, en nuestros planes.
Sin embargo, la afición de mi hija por el " manga & anime" y el tirón de "Tokyo Disneyland" para mi ,hicieron que el país del sol naciente fuera escalando posiciones en nuestra lista de "países a visitar" . Una comida con Mariagalleta y familia para que nos contaran su experiencia en tierras niponas nos animó del todo.
En un principio teníamos claras algunas cosas:
1) Por razones que no vienen al caso no queríamos estar fuera de casa más de 15 días.
2) Queríamos hacer el viaje de la forma más corta posible para evitar horas de avión (Japón está MUY lejos).
3) En este viaje había que combinar alicientes para toda la familia: el Japón más tradicional para mi señora, la locura de Tokyo para mi hija y, por supuesto, la versión japonesa de Disney para mí.
Así que el año pasado empezamos a mirar opciones de vuelo y vimos que los vuelos que se hacían por el norte de Europa eran mucho más cortos que si se realizaban vía "Golfo" (Dubai, Qatar, etc..). No nos hubiese importado hacer noche en Dubái y repetir la experiencia del Atlantis de hace unos años, pero no queríamos estirar más el viaje.
Parece increíble pero la línea recta no siempre es lo más corto ya que los mapas son en realidad proyecciones de una esfera y esto engaña mucho al ojo. Es mucho más corto volar subiendo hacia el ártico que tirar una recta entre Japón y España. Estamos hablando de ahorrarnos 4 o 5 horas de vuelo de un total de 17 o 18, lo que no es poco.

Así pues, mirando tiempos de vuelos y precios, pensamos que la mejor opción era volar con AEROFLOT (Compañía Rusa) via Moscú. La idea era hacer noche en Moscú y, de paso, visitar un poco la ciudad. Pero vimos que Moscú bien merecía más de una noche, que esto alargaba la duración total del viaje (cosa que no queríamos) y lo encarecía también (había que pagar noches de hotel adicionales y, sobre todo, la "visa" para entrar en territorio ruso -que no es barata-). Así que desechamos lo de AEROFLOT pero, tal y como hacen los Imagineers, una buena idea nunca es descartada así que la reconvertimos un poco y de ahí nació nuestro viaje a Rusia de esta primavera.
Como decía, un viaje por el norte de Europa (hacia el círculo polar ártico) acortaba el vuelo en varias horas y esa era nuestra idea. Comparando precios al final decidimos optar por KLM/AIR FRANCE. Aparte de tener un precio estupendo (unos 550 Euros por persona), nos permitía entrar por una ciudad (Osaka) y salir por otra (Tokyo) con lo que nos evitábamos tener que volver a la ciudad de origen. La escala era en Amsterdam a la ida y a París a la vuelta. Eran escalas de un par de horas con lo que el viaje no se estiraba demasiado pero teníamos la confianza de que las maletas iban a llegar (con escalas de menos de una hora, hay muchas posibilidades de que no lleguen).
En lo que respecta al avión, y dado que buscábamos algo de comodidad para el largo vuelo, pudimos contratar asientos en “Economy Confort” para la ida (con más espacio para las piernas).

Para la vuelta Air France no ofrecía esta opción así que no pudimos hacer un “upgrade” inicial, pero finalmente nos ofrecieron asientos en la clase “Premium Economy” que es todavía mejor por el tipo de asiento y servicios a bordo (ya os contaré detalles) a un precio razonable.

Al final el billete se quedó en unos 850 Euros que sigue siendo un precio bueno, más volando con estas comodidades. A ver, yo no pagaría nunca más de 300 Euros por persona de suplemento para un viaje de 4 o 5 horas….pero aquí hablamos de hasta 13 horas seguidas sentado y la comodidad ya no es un lujo.
En lo que respecta a los sitios a visitar, y siempre buscando esa “mezcla” para contentar a todos, estos fueron los destinos que fijamos:

No queríamos hacer muchos cambios de hotel, así que fijamos 2 ciudades como base de operaciones: Kyoto y Tokyo. Aunque fueron en realidad 3 hoteles porque en Tokyo nos cambiamos de hotel para estar en Disneyland.
Como las habitaciones de hotel japonesas no tienen fama de ser demasiado amplias, buscamos opciones tipo “aparthotel” para estar cómodos los tres y la verdad es que estuvimos fenomenal. Nos salió una media de 130 Euros por noche.
Japón es un país en el que es muy sencillo y rápido moverse gracias a su estupenda red ferroviaria, no hace ninguna falta alquilar un coche. Aunque existen varias compañías de ferrocarril privadas, la mayoría del país queda cubierto por la red estatal JR. Esta compañía vende un pase llamado “Japan Railpass” que permite viajar de forma ilimitada durante 7 o 14 días por un precio cerrado. Este pase solo se vende fuera de Japón y no está al acceso de los “nacionales”. El pase nos costó poco más de 200 Euros y lo amortizamos con creces.

Y una vez contratados los vuelos, hoteles y pases de ferrocarril, solo nos quedaba estudiar un poco lo que íbamos a visitar cada día. Mi mujer se puso con este tema y la verdad es que lo hizo genial. No llevábamos un planing demasiado cerrado porque íbamos a tener internet durante toda la estancia (ya os explicaré) y poder tirar de Google Maps o de Tripadvisor en un momento dado te da mucha seguridad y flexibilidad.
Así que el 19 de agosto enfilamos para Madrid Barajas para comenzar nuestra aventura por tierras niponas.
CONTINUARÁ…
Sin embargo, la afición de mi hija por el " manga & anime" y el tirón de "Tokyo Disneyland" para mi ,hicieron que el país del sol naciente fuera escalando posiciones en nuestra lista de "países a visitar" . Una comida con Mariagalleta y familia para que nos contaran su experiencia en tierras niponas nos animó del todo.
En un principio teníamos claras algunas cosas:
1) Por razones que no vienen al caso no queríamos estar fuera de casa más de 15 días.
2) Queríamos hacer el viaje de la forma más corta posible para evitar horas de avión (Japón está MUY lejos).
3) En este viaje había que combinar alicientes para toda la familia: el Japón más tradicional para mi señora, la locura de Tokyo para mi hija y, por supuesto, la versión japonesa de Disney para mí.
Así que el año pasado empezamos a mirar opciones de vuelo y vimos que los vuelos que se hacían por el norte de Europa eran mucho más cortos que si se realizaban vía "Golfo" (Dubai, Qatar, etc..). No nos hubiese importado hacer noche en Dubái y repetir la experiencia del Atlantis de hace unos años, pero no queríamos estirar más el viaje.
Parece increíble pero la línea recta no siempre es lo más corto ya que los mapas son en realidad proyecciones de una esfera y esto engaña mucho al ojo. Es mucho más corto volar subiendo hacia el ártico que tirar una recta entre Japón y España. Estamos hablando de ahorrarnos 4 o 5 horas de vuelo de un total de 17 o 18, lo que no es poco.

Así pues, mirando tiempos de vuelos y precios, pensamos que la mejor opción era volar con AEROFLOT (Compañía Rusa) via Moscú. La idea era hacer noche en Moscú y, de paso, visitar un poco la ciudad. Pero vimos que Moscú bien merecía más de una noche, que esto alargaba la duración total del viaje (cosa que no queríamos) y lo encarecía también (había que pagar noches de hotel adicionales y, sobre todo, la "visa" para entrar en territorio ruso -que no es barata-). Así que desechamos lo de AEROFLOT pero, tal y como hacen los Imagineers, una buena idea nunca es descartada así que la reconvertimos un poco y de ahí nació nuestro viaje a Rusia de esta primavera.
Como decía, un viaje por el norte de Europa (hacia el círculo polar ártico) acortaba el vuelo en varias horas y esa era nuestra idea. Comparando precios al final decidimos optar por KLM/AIR FRANCE. Aparte de tener un precio estupendo (unos 550 Euros por persona), nos permitía entrar por una ciudad (Osaka) y salir por otra (Tokyo) con lo que nos evitábamos tener que volver a la ciudad de origen. La escala era en Amsterdam a la ida y a París a la vuelta. Eran escalas de un par de horas con lo que el viaje no se estiraba demasiado pero teníamos la confianza de que las maletas iban a llegar (con escalas de menos de una hora, hay muchas posibilidades de que no lleguen).
En lo que respecta al avión, y dado que buscábamos algo de comodidad para el largo vuelo, pudimos contratar asientos en “Economy Confort” para la ida (con más espacio para las piernas).

Para la vuelta Air France no ofrecía esta opción así que no pudimos hacer un “upgrade” inicial, pero finalmente nos ofrecieron asientos en la clase “Premium Economy” que es todavía mejor por el tipo de asiento y servicios a bordo (ya os contaré detalles) a un precio razonable.

Al final el billete se quedó en unos 850 Euros que sigue siendo un precio bueno, más volando con estas comodidades. A ver, yo no pagaría nunca más de 300 Euros por persona de suplemento para un viaje de 4 o 5 horas….pero aquí hablamos de hasta 13 horas seguidas sentado y la comodidad ya no es un lujo.
En lo que respecta a los sitios a visitar, y siempre buscando esa “mezcla” para contentar a todos, estos fueron los destinos que fijamos:

No queríamos hacer muchos cambios de hotel, así que fijamos 2 ciudades como base de operaciones: Kyoto y Tokyo. Aunque fueron en realidad 3 hoteles porque en Tokyo nos cambiamos de hotel para estar en Disneyland.
Como las habitaciones de hotel japonesas no tienen fama de ser demasiado amplias, buscamos opciones tipo “aparthotel” para estar cómodos los tres y la verdad es que estuvimos fenomenal. Nos salió una media de 130 Euros por noche.
Japón es un país en el que es muy sencillo y rápido moverse gracias a su estupenda red ferroviaria, no hace ninguna falta alquilar un coche. Aunque existen varias compañías de ferrocarril privadas, la mayoría del país queda cubierto por la red estatal JR. Esta compañía vende un pase llamado “Japan Railpass” que permite viajar de forma ilimitada durante 7 o 14 días por un precio cerrado. Este pase solo se vende fuera de Japón y no está al acceso de los “nacionales”. El pase nos costó poco más de 200 Euros y lo amortizamos con creces.

Y una vez contratados los vuelos, hoteles y pases de ferrocarril, solo nos quedaba estudiar un poco lo que íbamos a visitar cada día. Mi mujer se puso con este tema y la verdad es que lo hizo genial. No llevábamos un planing demasiado cerrado porque íbamos a tener internet durante toda la estancia (ya os explicaré) y poder tirar de Google Maps o de Tripadvisor en un momento dado te da mucha seguridad y flexibilidad.
Así que el 19 de agosto enfilamos para Madrid Barajas para comenzar nuestra aventura por tierras niponas.
CONTINUARÁ…






