2 agosto
Riiiiiiiiiiiiiiiiiing riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing
¿Pero qué es eso? Si solo son las siete de la mañana... que alguien lo apague que yo quiero dormir. Espera, esto no es mi habitación, estamos en París!!! Genial! En pie que nos vamos a Disney!! Tuturuturutuuuuu!!!!
Nos vamos a Disney!! Sí sí sí!! Dame un abrazo! Y otro más! Y otro!
Bueno, vale ya de tanta celebración. Es hora ya de ponerse en marcha, unas galletas para desayunar con unos zumos, a asearse, a preparar los sándwiches para comer hoy y a meter las cosas dentro de la maleta otra vez. Se ve el día con niebla y fresquito, pero optamos por el pantalón corto y sudadera no sea que luego vuelva el calor de ayer.
Bien, bajamos a la recepción, devolvemos las tarjetas, muchas gracias por todo y adiós. Vamos de camino al RER y buff, me parece que teníamos que habernos puesto el pantalón largo, porque estoy tiritando. Normal solo son las 7:30 de la mañana, menos mal que está cerquita la estación.
Cogemos el billete sencillo (2,50€ a quien le interese) y en unos 10 minutitos pasa nuestro RER. Dirección Marnee la Vallee parcs Disneyland.
La emoción crece por momentos, estamos los dos atacaditos, estamos a puntito de llegar a Disney! En apenas cinco minutos llegamos, bajamos del RER. Subimos la escalera mecánica cogidos de la mano. Y conforme salimos de la estación un gran cartel indicando donde estás.
Pues si yo ya sé donde estoy, en Disneyland París, estoy que no me lo creo, salimos un poco más y mira, el Hotel Disneyland, y la Tower of Terror se divisan un poco más allá. Julio tiene los ojos como platos. Es muy grande, que ganas tenemos de montar.
Pero aún hay faena por delante, no podemos entrar al parque con estas maletas, además no tenemos entradas, mejor deberíamos ir al hotel primero, así que nos acercamos a la parada de buses y enseguida llega el nuestro. Hotel Cheyenne.
El bus está cubierto de publicidad de Ratatouille y dentro hay unas teles en las que ponen publicidad de la cabalgata, Dreams, encuentros con personajes... en breves estamos allí dentro.
En cosa de cinco minutos llegamos al hotel y lo primero que veo nada más bajar es... PLUTO!!!!
Y me voy corriendo, y Julio corriendo detrás, no sabe aun porque corro. Ahora ya lo ha visto. Julio está como encantado, no reacciona mucho a nada. Pero sonríe. Mirad que guapo estaba mi Pluto ahí posando.
Hay bastante gente esperando para hacerse la foto con Pluto, y nosotros vamos un poco cargados. De pronto diviso un montonazo de gente acercándose con maletas peligrosamente a la recepción. ¡No! Que se me cuelan y me paso toda la mañana haciendo cola. Así que soy más rápido y entro el primero. Y no hay nadie esperando para hacer el check in, genial. Me atiende una chica muy maja que me da un sobrecito con mi nombre en el que están todas mis cosas. Nos pregunta a qué hora queremos desayunar... pues a las siete. Hasta las tres no tendremos la habitación, bueno no pasa nada, nosotros no queremos ir a la habitación, queremos ir al parque. Así que dejamos las maletas en la consigna y cotilleamos un poquito la recepción, que es súper bonita y está genial decorada.
Vamos a entrar a la tienda del hotel ya que estamos, que yo me quiero comprar un libro de autógrafos. Este, el clásico de color rojo con su bolígrafo a juego. Nos quedamos mirando todos los pins que hay. Son tan chulos, me gustan todos. Pero mejor vámonos al parque que ya son las 8:30, estamos desaprovechando las horas extra.
No queremos volver a coger el bus, así que vamos caminando, es un paseo precioso, pasa entre árboles y junto a un riachuelo, luego pasas por delante de los otros hoteles, el lago, el globo, control de mochilas y ya en el village.
Mira, el café Mickey, ahí cenaremos mañana. Y ahí hay un cocodrilo que se mueve y todo, hola señor cocodrilo ¿por qué está usted cubierto de monedas? No lo entiendo je je.
Bueno terminemos de atravesar el Village, que yo quiero llegar ya. Pasamos por delante de Studios que aún está cerrado, y ante nosotros la imponente vista del hotel Disneyland. Que precioso que es, yo quiero alojarme ahí algún día.
No podemos pasar por el centro ya que están arreglando el suelo y hay unas vallas verdes de mantenimiento, pero las rodeamos y ya estamos debajo del hotel. Sacamos las entradas y ¡welcome! Dice una vocecilla cuando las introduces.
Se escucha una música de fondo muy alegre, ves a las personas madrugadoras que entran sonrientes, incluso diría que huele diferente, todo se siente diferente.
¿Estás preparado? Sí. Pues dame la mano que vamos a pasar por debajo de la estación del tren y no sé cómo voy a reaccionar cuando vea lo que hay al otro lado.
Allá vamos, y de pronto nos encontramos en una preciosa plaza de principios de siglo, seguida de la calle más mágica de todo el mundo que tiene al fondo nuestro amado castillo.
Nos paramos. Nos miramos. Miramos. Nos miramos otra vez. Sonreímos. Un beso. Le digo ¿te gusta? Me dice mucho, pero me lo imaginaba más grande. Ja ja ja, anda ven, vamos a pasear.
Y ahora sí nos sumergimos en la magia de Main Street. Tiene tantos detalles... no sé dónde mirar. Un momento, hay un detalle del que no me había dado cuenta, Julio está llorando!! Bueno pues lloremos los dos, como dos tontos. ¿Saltamos? Sí, por qué no. Aquí puedes ir saltando y nadie te mira raro.
Y llegamos a central plaza. “Alaaaa que grande y que bonito que es... “ Tú ves, si ya te lo decía yo, es que antes estábamos lejos y no lo apreciabas bien.
¿Lo atravesamos? Siiiiiiii
Y de pronto nos encontramos en Fantasyland. Tierra de cuentos y fantasía. A lo tonto a lo tonto son ya las 9 y ya hay bastante gente paseando por allí. Así que nos apuntamos a eso de dar un paseo, vamos viendo las atracciones, las fachadas, los jardines... sabéis como de bonito es Fantasyland. Es mágico. Se oyen las canciones clásicas del carroussel, el tic tac del reloj de its a small world, los dumbos volando... es genial.
Oye, que todavía no hemos hecho una sola foto, claro estábamos tan encantados que ni se nos ha ocurrido, han sido unos momentos mágicos, pero ya es hora de inmortalizar alguna cosa.
Mira que cara de felicidad. ¿Y qué es eso que tienes ahí detrás? Si es el laberinto de Alicia, me encanta esa película, corre vamos a entrar que ya está abierto.
Quién.... eres.... tú....??
Y corramos al rededor de dodo para secarnos con los crustáceos.
Cuántos caminos, y cuántas direcciones, cómo sabremos cuál es la correcta. Quizá él nos pueda ayudar.
Bien vamos por buen camino, pero antes espera que ayude a estos hombres carta tan simpáticos que tienen mucha faena.
Todos a trabajar, Las rosas hay que pintar y todas rojas quedarán muy lindas quedarán. La reina nos encargó, que rojas debieran ser, y si nos ven no matará y nos degollará. Para podernos salvar, las hemos de barnizar!
Demasiado tarde! Nos ha visto!
Que le coooooooorteeeen la cabezaaaa!!!
No, no rápido, corramos al castillo.
Que vistas más preciosas hay desde arriba.
Y al final salimos del laberinto, que nos ha encantado. Seguimos nuestro paseo y llegamos hasta It’s a Small World. Y justo salen todos los muñequitos para indicar que son las 9:45.
Vamos a hacer un pis y esperamos a las diez a que abran para montar. Vamos al aseo que está junto al Bella Notte y al salir vemos un poco más arriba un grupito de gente alrededor de algo.
Si son las ratoncitas de Cenicienta que han salido a pasear. Correeeeeee (y cuando digo corre, es porque corremos de verdad). Qué simpáticas que son.
Ya hemos estrenado el libro de autógrafos con las firmas de estas dos ratitas tan adorables. Además son muy apañadas porque ellas mismas se organizan una fila para que nadie las agobie. Qué contento estoy de haberlas visto.
Ya han abierto la atracción así que vamos para dentro. Hay un pelín de cola, pero curiosamente todo el mundo se ha amontonado en las filas de la izquierda, y no hay nadie en la de la derecha, así que pasamos más chulos que nadie y montamos directamente, que pánfilos que están, como no entran al foro no saben truquitos, mira como ahora todos se cambian a esa fila jeje.
Así que montamos en primera fila en nuestra barquita y allá vamos. Muuuy pequeño el muuundo es lalalalaaaaaa
Que atracción tan bonita, no sabes a dónde mirar de tantas cosas que hay, me encanta, y a Julio más, porque dice que quiere repetir. Bueno vamos mejor a montar primero en otras cosas y ya luego repetiremos que hay tiempo de sobra.
Así que nos vamos hacia Le pays du contes de fees, donde tampoco hay nada de cola y montamos en la barquita junto a una familia inglesa con un bebé monísimo que no deja de mirarme fijamente en todo el viaje.
Esta atracción también nos gusta mucho, mi maqueta preferida es la del pueblo de bella, pero lo cierto es que toda la zona es muy bonita, y los cruces con el Casey jr la hacen más bonita aún.
Y seguiditos nos vamos de viaje al circo en el tren de Dumbo, que tampoco hay nadie. Yujjuuuuuuuu Me encanta la canción sonando de fondo. Corre sin cesar, hacia la ciudad!!
Que divertida es esta atracción. Estamos más contentos de estar aquí.
Y ahora qué? Pues podíamos ir a por un ticket para las princesas que Julio quiere ver a Blancanieves, y yo también, que es mi princesa favorita. Nos comemos unas rosquilletas mientras hacemos la cola (10 minutitos) y nos lo dan para las cuatro de la tarde. Bueno bien.
Vamos a tomar una taza de té? Me parece buena idea.
Ahora ya se ve algo más de gente por el parque, nos acercamos a Peter pero hay 20 minutos de cola, así que cogemos un Fast Pass.
Vamos a volver al castillo que antes no lo hemos visitado. Así que vamos para allí y bajamos a ver al dragón.
Y en vez de volver a subir, salimos por otra puerta y atravesamos el puente del castillo pero por debajo, para terminar en el pozo de los sueños (o yo por lo menos lo llamo así)
Deseooooooo!!!!!
Oye vamos a hacerle alguna foto al castillo que aún no le hemos hecho, y desde aquí quedan muy chulas.
