Esta Semana Santa nos hemos acercado a Barcelona y el sábado decidimos pasar el día en Port Aventura. La experiencia ha sido ... lamentable.
El caso es que llegamos hacia las 9:45, ya que abrían el parque a las 10 de la mañana. Entramos unos 10 minutos antes y dejaban pasar a la zona de Mediterranea. Enseguida se empezó a hacer cola an Furius Baco, pero nosotros nos íbamos hacia Polynesia para empezar con Tutuki Splash. Cuando abren y llegamos a la entrada ... vemos que no la abren hasta las 11. La primera en la frente. Empezamos a mirar los carteles de tiempos y hasta las 11 solamente abrían ... ¡3 atracciones! ¡Pero esto qué es! Total, que todo el mundo concentrado en los mismos lugares, claro. Y varias atracciones no las abren hasta las 11:30 y 12:00. Para flipar. ¿Para eso abren el parque a las 10?
Nos fuimos a los rápidos para mojarnos un poco, pero no pensábamos que tanto. Antes cuando llegabas al final había unos chorros intermitentes que podías esquivar con habilidad para no mojarte mucho. Ahora de los dos chorros uno de ellos es fijo con lo que ... ¡ducha al canto! ¿Estamos tontitos? A ver, que se trata de salpicarse un poco, no de salir como de la ducha de casa.
Después de eso nos fuimos a los autos de choque y dimos dos vueltas, mientras hacíamos tiempo para ir a Stampida que abrían a las 11. Cuando vamos allí ... ¡cerrada por avería! ¡Pero vamos a veeeeeeeeeer! ¡Si acaba de empezar la temporada! ¿No han tenido tiempo de revisarle en los meses que el parque ha estado cerrado? ¿Hora de apertura? Nadie tenía ni repajolera idea. Pues nada, cambiemos de tercio.
Nos fuimos a Hurakan Condor y funcionaba. ¡Menos mal! Está bien esta atracción y desde arriba hay unas vistas impresionantes.
Después probamos una nueva atracciónm el Secreto de los Mayas. Es un laberinto de espejos y ni repajolera idea de a qué se debe el nombre. Será porque está en la zona de México, porque temetización maya, cero patatero. Por cierto, cerca del Templo del Fuego que no funcionó en todo el día.
Como ya habían abierto Angkor, nos fuimos para allá. No la habíamos probado y no sabíamos lo que mojaba. Aquí depende de lo habilidoso que seas para luchar contra los otros barcos, pero ... ¡también con los trabajadores! Hay varios sitios en los que sueltan un par de chorradas y sacan unas mangueras que te duchan sí o sí. ¡La madre que los parió! Salimos como sopas. Aquí ya nos quedó claro que el objetivo debe ser vender el máximo número posible de chubasqueros, porque si no, no se entiende.
La siguiente atracción fue la de Magic Fish, que es la única de Sésamo Aventura que merece la pena si tienes hijos de la edad de los míos, puesto que el resto son para muy pequeños.
Luego nos separamos, proque sólo Enrique se atrevía a montarse conmigo en Shambhala, así que el peque y yo nos fuimos para allí, mientras Elena y Jorge se fueron a ver el espectáculo Bubblebou de pompas de jabón. Shambhala es la caña, la verdad. Era la segunda vez que me montaba y esta vez no me pareció tan fuerte. La primera vez siempre se tiene algo más de miedo a lo desconocido.
Paramos un ratillo para comer y después nos fuimos a ver Ice Age 4D, comprobando antes que Stampida seguía cerrada. La tematización es patética. Han cogido la que había antes y le han puesto hielo simulado por todas partes. En fin. Y la película ... ¡no es específica! Han cogido varias escenas de la peli de Ice Age y le han añadido el movimiento, que a veces no pega mucho. Incluso hay algún rato en el que el asiento está parado. Desde luego, mucho no creo que hayan invertido.
Como todo el mundo se había montado en Furius Baco por la mañana, a estas horas solamente había 20 minutos de cola, así que nos fuimos para allá. Elena prefirió esperar fuera y los chavales y yo nos montamos en ella. La salida es al estilo Rock 'n' Roller Coaster. Bueno, la salida y el resto, porque la velocidad es prácticamente constante. Es divertida, la verdad.
De ahí nos fuimos a Tutuki Splash y de nuevo nos mojamos mucho en la segunda caída. O mi memoria me falla, o nos hemos mojado más que nunca. Sigo pensando que este año se han pasado con las atracciones de mojarse.
A la salida nos fuimos a ver el espectáculo de Aves del paraíso, que se supone que tenía "grandes novedades". Pues bien, es el mismo de siempre excepto un pajarillo verde pequeño. Lo demás, mismas aves, mismos chistes, ... Vamos, que de novedad, poca cosa.
Ya estaba abierta Stampida y claro, como todo el mundo llevaba todo el día esperando, enseguida se formó más de una hora de cola. Lamentable. Nos fuimos al River Flume a montarnos en los troncos, pensando que aquí tampoco mojaba demasiado, ya que antes solía ser así. Craso error. No sé lo que han cambiaod este año, pero nos mojamos a base de bien. Sobre todo Enrique que iba en primera fila y terminó como si se hubiera dado un baño en el río con la ropa puesta.
Para terminar el parque quedaba Stampida, pero solamente se fueron los dos chavales. Yo pasaba de esperar más de una hora, así que Elena y yo nos quedamos con la ropa mojada para que se fuera secando un poco mientras ellos se montaban.
Y así terminó el día de parque. Al salir coincidimos con la cabalgata de cierre, con lo que tuvimos que dar un buen rodeo para poder acceder a la salida. Claro, es que este parque está fatal pensado en cuanto a accesos.
Como nota positiva, decir que han puesto WIFI en todo el parque y hay una aplicación que te da los tiempos de espera y alguna información más. Tampoco funcionó todo el día, pero sí en su mayoría. Cuando terminé me ponía que rellenara una encuesta, pero decidí hacerlo ya fuera de allí con más calma. Pues bien, cuando sales, ya no puedes realizar la encuesta. No les pude poner todos los problemas, sobre todo de primera hora de la mañana.
En resumen, que no ha estado mal, pero la falta de presupuesto en el parque se ha notado muy mucho. Los años en los que cada temporada había una novedad gorda parece que ya pasaron. Y eso que estamos en el 20 aniversario. ¿Novedad del aniversario? La cutrecabalgata y algunos adornos nada más. Muy poco para un aniversario tan importante.
