
Del 22 de diciembre al 8 de enero, pasamos unas locas, pero emocionantes vacaciones. Locas porque esas fechas son, lógicamente para pasarlas con la familia y amigos, porque probablemente pueda ser la peor época del año por la cantidad de personas que se aglutinan por los parques y porque tampoco es precisamente la época más barata. Pero claro, nada mejor que para unos entusiastas de la época navideña para vivirla en dos de los lugares con mayor encanto: Nueva York y Orlando.
El viaje lo dividimos en dos tramos. Primero Nueva York del 22 al 26 de diciembre y posteriormente Orlando hasta el 7 de enero.
En esta review intentaremos compartir con vosotros un trocito de la magia navideña que vivimos y también algún consejo o consideraciones para los que en algún momento os plantéis el poder ir en esas fechas tan especiales. Nos centraremos en la parte del viaje de Orlando, así que omitiremos la experiencia de Nueva York, solo daremos alguna breve reseña, aunque sí os puedo decir que fue impresionante y es que estos neoyorquinos saben celebrar estas fiestas. Pasar allí la Nochebuena y la Navidad, con crucero por el Hudson incluido, quedará para siempre en nuestra memoria.
La primera de las cuestiones que nos han preguntado a la vuelta es si compensa ir en esas fechas… Definitivamente sí. Con buena planificación y concienciados de lo que puedes esperar allí en cuanto a gente que pululan por vacaciones, es vivir otra experiencia diferente. Eso sí solamente lo recomendaríamos si ya has estado en otra época del año con menos densidad de personas. Es un viajes diferente que debe ser vivido con otras perspectiva.
Algunos de vosotros recordaréis la review “Novatos en WDW” que rememora nuestro viaje de verano del año 2017. La verdad es que es difícil de entender y explicar como dos viajes a una misma ubicación puedan ser tan distintos. Confluyen lógicamente que sean épocas diferentes, un plan algo cambiado, venir algo cansados de unos intensos días en Nueva York y con algo más de experiencia que la primera vez que pusimos pie en uno de los lugares con más magia.
¿En qué consistió nuestra estancia por Orlando?
- Llegada a Tampa en un tranquilo vuelo desde Nueva York el día 26.
- Recogida del coche de alquiler.
- Parada por el pueblo de Celebration, antes de llegar a la zona de Universal a última hora.
- 1 día de relax para coger fuerzas y aprovechar para hacer algunas compras.
- Estar en los parques de Universal del 28 al 31 de enero.
- Nochevieja y despedida del año en la fiesta que organiza “Universal Studios Florida”.
- Traslado a Disney el 1 de enero al hotel Caribbean Beach Resort.
- Retorno el 8 de enero vía Londres.
Aunque originalmente la idea era otra, tal y como adelantamos en la breve “Preview”, el viaje quedó planificado con algunas dudas y unas maletas repletas con ropa de invierno y sí también “de verano”. Resulta extraño pasar un fin de año en manga corta.

Máxime cuando no hacía muchos días habíamos pasado algo de fresquete en la gran manzana.

No obstante, tampoco en Orlando estuvo nada mal llevar una chaqueta, que por cierto venía bien para los autobuses.

Para todos los que os lo estéis preguntando, los autobuses de Disney tienen menos frigorías que en “verano”… Pero siguen siendo fríos.

























































