Al día siguiente, sábado nos despertamos temprano, porque ibamos con la intención de aprovechar la mañana en el parque (porque si bien, en internet eran rumores, no era oficial de Disney... no recuerdo quien lo puso primero si DisneylandBerry o ED92.. no recuerdo, aunque ya ibamos con la idea de que podría ser cierto ya que nunca fallan) y ya nos dijeron que no. Que ese día el parque no abría... "bueno, pues nos vamos al Village que eso sí que abre con sus restaurantes y sus tiendas... está bien, algo es algo". Pasamos el día como pudimos, por la mañana fuimos a ver varios hoteles, vimos el Cheyenne y el Santa Fe, solo deciros que era desolador, imaginarse las películas en las que sale todo el mundo por patas... Pues eso vivimos. El Cheyenne prácticamente ya desierto, las personas terminando de llevar las maletas, pero el Santa Fe fue más impresionante, todo el mundo con sus maletas, corriendo, yéndose. Estabamos alucinados.
Fuimos al Annette's a comer, y muy bien, nos pusimos estupendos de comida. Desde donde estabamos sentados, veíamos por fuera, por donde está la estación de RER a los militares pasar, así como a los policías con sus respectivas armas. Está bien, nos hacía sentir seguros. Decidimos mirar un poco las tiendas, pero imaginarse a todas las personas que deberían de estar en el parque (menos las que se fueron en manada) en el Village, de forma concentrada, así que decidimos volver a la habitación al Sequoia y dormir una siesta, aprovecharíamos para dormir algo. Pero la tarde fue peor, eramos un grupo grande de 21 y ya empezabamos a notar un poco el cansancio, el agobio y la presión de todo lo que estaba ocurriendo.
Y, sorpresa, empiezan a decir por Facebook que el parque permanecerá cerrado más días, que abrirán el miercoles... pero como puede ser, eso significa que perderíamos todas las vacaciones... Pues así fue. Llegamos a la recepción y ni siquiera ellos mismos lo sabían. La noche fue peor. De todo el día lleno de personas, la cena en el Hunter Grill solo habían 3 familias a parte de nosotros. Además nuestra habitación daba al parquing del Sequoia, imaginarse ver el jueves cuando llegamos y el viernes eso petado, ni un solo hueco para los coches a quedar el domingo solo tres en el parquing... imaginarse qué sensación. Cuando ya fue oficial, por la noche, el Sábado nos pusimos en contacto con nuestra chica de la agencia, Mila, de Nabyla Tours. Qué decir de ella, una estupenda persona y trabajadora, no nos dejó en ningún momento, llamándonos cada dos por tres desde que pasó la tragedia. Por la noche ya le dijimos que buscase soluciones porque no queríamos quedarnos ningún día más allí. No queríamos permanecer allí sin nada que hacer, de tienda en tienda y más si no nos iba a cundir, ya que no llegabamos a coger el día que abrían... Pero por la noche estaba ya todo cerrado, nos dijo que el Domingo solo abriría la agencia para nosotros.
Por la mañana ya nos despertamos más tarde a las 9:30 estabamos desayunando, y para ser la hora que era tampoco había muchas personas. Nos llamó Mila, y nos comentó que los 21 no podíamos ir juntos, pero que había conseguido que fueramos 8 primero y luego los 13 restantes. Pero los 8 primeros tenían que salir ya. Se fueron primero los que tenían hijos pequeños. Imaginarse la tensión, los nervios y la buya que tuvieron que meterse porque el vuelo salía a las 1:40 (sino me equivoco) y eran practicamente las 11 teniendo que facturar y todo... Pero lo consiguieron. Nosotros en mientras empezamos a hacer la maleta, toda la ropa la había sacado (me gusta cuando es un viaje largo sacar mi ropa para que no coja mala forma y guardarla en los cajones, para sentirme como en casa) así que tocaba volver a meterla. No sabéis la sensación de tristeza que entra por el cuerpo. Si ya de por sí da sensación cuando te tienes que marchar, imaginarse en semejante situación. En ese momento no estaban mis padres, solo mi chico y yo, no pude aguantar más y me vine abajo.
Todo lo que tenía dentro, toda la ilusión, las ganas puestas, la preparación del viaje, los hermosos dos días que ya os contaré como fueron siendo el viernes sin duda el que mejor pasamos... imaginarse las caritas de los niños que iban con nosotros, algunos sabían que pasaban y otros no tanto. Y aun así no llegaban a entender la gravedad del asunto, me decian "como yo vea a uno de esos..."; "yo quería ir a Paris y ya teníamos el día completo de mañana, primero ibamos a ir a ver a las princesas, y luego papá y mamá nos iban a comprar dos piruletas grandes, nos han fastidiado todas las vacaciones" imaginarse, que es escuchar lo que os acabo de decir, y tenerlo tan metido en la cabeza estas palabras. ¿Qué les digo yo a los pequeños? ¿y los mayores? todos intentando tener la compostura, algunos rompiendose delante de otros y otros en solitario. Yo debo decir que me rompí dos veces, una en la habitación con mi chico y otra ya en mi casa. Eran demasiado los nervios, las ganas contenidas, las ilusiones puestas en el viaje, la desilusión de ver que no te abren el parque, la desolación de verte el parque vacío, de verte las ordas de personas yendose en manada, las caras de preocupaciones de los CastMember que son dignos de admirar, siempre intentando ayudar al huésped y con una sonrisa, había bastantes para ayudar y para intentar sacar una sonrisa a los más pequeños y a los no tan pequeños... Incluso una Castmember nos contó como su novio estuvo esa noche en el Bataclán... son cosas muy fuertes, y se llega a un punto que no puedes aguantar más esa tensión y tienes que explotar.
Ese día lo pasamos algo mejor, comimos por suerte en el Café Mickey (que teníamos reservado para ese día por la noche y cambiamos para por la mañana a la 1) y fue lo mejor que pudimos hacer para tener una mejor sensación del viaje. Muchos personajes que no suelen estar en el Café Mickey, princesas incluso. Lo pasamos muy bien, muy buena comida, y eso hizo que sonrieramos un poquito y se quitara un poquito la presión que llevabamos encima. Ya pondré fotos. Terminamos de comer y empezamos a preparar nuestra salida. Nos recogieron desde Touring Club para ir a Málaga, y todo muy bien. El aeropuerto demasiado tranquilo (lo que nos inquietó un poco) porque no se veía ni un solo polícia ni tampoco militares, ni nada. Lo que sí era llamativo eran muchos hombres, solos, sin maletas allí esperando... nosotros pensamos que podría ser policía secreta... pero claro, a saber. Todo normal. Demasiada normalidad... Llegamos a Málaga con el susto de que al despegue hubo un manto de nubes e hizo un bajón el avión... pero todo bién, llegamos a San Fernando sobre las 2 de la mañana cansados y reventados, pero no fue hasta las 5 más o menos que me fui a dormir, no podía, ahí terminé de romperme, sin voz y llorando desconsolada... el día de ayer no fue mucho mejor, nos aun estabamos aceptando todo lo pasado, que ha sido un gran shock, no sé si solo para mí o si para los demás 21 que hemos ido. Ya nos visitaron familiares y amigos, y nos contaron sus sensaciones desde aquí de un miedo horroroso... ya os digo que nosotros aunque con temor, realmente nunca nos sentimos con el miedo vivido desde España.
Pero para tranquilizaros a todos os tengo que decir que el parque se ve super tranquilo y super seguro, da sensación ver a los militares, pero no solo los militares están por ahí o los policias, también están la propia seguridad del parque, que dan un señor cante de negro, con sus pinganillos y sus guantes negros... Yo no os voy a decir que vayais o dejeis de ir a Disney. Eso es una cosa que teneis que vosotros decidir. La verdad es que seguridad se ve y te sientes seguro en Disney. Dar las gracias también a Inma, Castmember en Disney que estuvo pendiente de nosotros y en comunicación en todo momento. También a Fran Peréz que nos conocimos de casualidad el viernes y que se acercó a darnos un saludo el sábado cuando estabamos gestionando ya la vuelta. Y como siempre a mis Disneyfrikis del Sur que han estado pendientes en todo momento de nuestros pasos, un fuerte saludo familia.
Muchas gracias a todos los que habeis estado pendientes desde el foro dándo animos y siento mucho que el viaje haya salido así, me siento un poco culpable, porque fui yo quien insistió con la navidad y con la fecha... pero bueno lo pasado, pasado está y hay que mirar hacia delante. Me quedo con los días que hemos disfrutado y espero que con el tiempo el miedo, la preocupación y la sensación esta que aun me recorre el cuerpo se vaya yendo poco a poco. Hay que seguir viviendo! y sobre todo creyendo en tus sueños y no perder la magia, aunque estas cosas sucedan y parezcan que no hay por ninguna parte.
Creo que no me falta mucho más que decir, que nos hemos quedado con muchas ganas de más y que mi novio está insistiendome para volver pronto jajaja está claro que esto no nos va a parar, y que volveremos, con más ganas incluso que antes.
Está claro que volveremos a vernos.







