DIA 7: NAVEGACION
Hoy es día de navegación, esto significa que vamos a disfrutar del barco. La verdad es que lo tienen bien pensado porque el recorrido incluye un día inicial y otro final de navegación y los días de “excursión” en el centro del viaje.
Hoy desayunamos en el Parrot pero, ¡Sorpresa! Hay brunch, ¡Y menudo Brunch! Os paso un par de fotos que ilustran el nivel del desayuno:
A ver, soy incapaz de desayunar “sushi” o marisco para desayunar, pero la gente no se cortaba. De todas formas, lo mejor del desayuno fue la compañía…
Después tuvimos fiesta con personajes, animación etc…
Y nos fuimos a cubierta para disfrutar de las piscinas del barco. Esa mañana hubo muchas actividades en cubierta.
Aquí uno de los cocineros nos hizo una demostración de “escultura en hielo”:
Después nos fuimos todo el grupo a un curso de “plegado de toallas”, para aprender a hacer los bichos que nos esperaban todas las noches sobre la cama:
El barco tiene rincones muy agradables, a mi hija le encantaron estos ojos de buey:
Nos fuimos a ver un show que nos habían preparado con los niños que asistían al club. La chica de la izquierda es una amiga de Dvcspain y se emocionó al hacer este “show de despedida”…lo que no deja de ser alucinante ya que para nosotros era nuestro último día, pero ellos lo hacen todas las semanas.
Ya digo que nos es fingido y que le ponen corazón en su trabajo:
Los chicos lo hicieron fenomenal y mi hija vino toda emocionada a saludarnos.
Mientras la familia se quedó en cubierta, yo me fui a hacer un “tour” guiado por el barco en el que se contaban todos los secretos del mismo.
Fue muy interesante:
Regresamos al camarote para descansar un poco antes de enfilar el resto del día y, de nuevo, sorpresita al canto.
Deciros que las fresas bañadas en chocolate estaban buenísimas:
Por cierto os presento a la responsable de que aparecieran todos estos detalles en cabina, además de mantenerla impoluta.
Se llama Aleen y es de Filipinas:
Aprovechamos para disfrutar un poco más del mágico ambiente del balcón. Es indescriptible la paz que se respira frente al mar...
Antes de marchar, dejamos las maletas en la puerta del camarote con unas etiquetas que nos habían suministrado. Solo nos quedamos con la trolley de mano para lo necesario hasta la hora del desembarque.
Y nos fuimos al teatro para disfrutar del mejor espectáculo (o al menos el más emotivo) de todo el viaje: Dreams, an enchanted classic.
Volamos sobre los tejados de Londres, oímos el latido de la selva con El Rey León y Aladín nos sorprendió a todos a lomos de un elefante.
Un broche de oro espectacular:
Y nos dimos nuestro ya "oficial" paseo por la cubierta antes de la cena:
Y llegó la hora de la cena, hoy repetimos con el desayuno ya que cenamos en el Parrot Cay. Hoy la cena era todavía más especial si cabe, entre otras cosa había ostras y langosta en el menú especial “Till we meet again”.
Al terminar la cena, salieron todos los camareros y gente de cocina con las banderas de todos los países a los que representaban, nada más y nada menos que más de 60 nacionalidades.
Por cierto, os presento a Esther, nuestra increíble camarera directamente venida del Caribe (Trinidad y Tobago). Es pequeña en estatura pero demostró ser grande como persona y como profesional. La verdad es que nos emocionamos un poco al ser esta nuestra “ultima noche a bordo”:
Y este es Salomón, un tío majísimo de Sudáfrica. Los primeros días estaba un poco “cortado” con nosotros, pero enseguida cogió confianza y nos dimos cuenta enseguida de lo buena gente que era:
Y de India era el jefe del equipo, Ronald. Otro pedazo de profesional y de buena persona. Cada noche pasaba para ver si todo iba bien y para ponernos al día de las opciones de desayuno, comida y cena para el día siguiente.
Cada noche, Ronald nos recibía a la puerta del restaurante y le indicaba el número de mesa al camarero que te acompaña hasta la misma. Pues bien, a la segunda noche…. ¡Se lo sabía de memoria! ¡Sin mirar un papel! Veía a una familia: 27. Venía otra: 32 La verdad es que el equipo es increíble.
La noche de despedida continuaba con un encuentro en el Deck4 llamado también “Till we meet again”:
Por allí aparecieron todos los personajes y actores que habíamos visto en los diferentes shows y animaciones del crucero. Al micrófono, el gran Peter que se despidió casi con lágrimas en los ojos:
Después todos posaban para fotos. En un rincón estaban los que había participado en la secuencia de “Main Street USA” del show sobre Walt…y como a estos no les hacían mucho caso (tenían una dura competencia), pues me acerqué para pedirle una foto a uno lo que le alegró la noche (al final se "coló" una de las bailarinas de la secuencia de El Rey León"):
La verdad es que el momento fue muy bonito y emotivo. Sobre todo cuando pusieron una canción de despedida y “sentimos” a campanilla hacer su último vuelo mágico.
Pero la noche no había acabado, los niños se fueron a disfrutar por última vez del club y nosotros nos marchamos a la zona de adultos. Por allí nos encontramos una actuación más “de adultos” del grupo Junk que habíamos visto el día anterior en el teatro. Por cierto sacaron nuestro buen amigo Escara a participar en el show y reímos un montón con ellos. Eso sí, el pabellón español quedó en buen lugar, os lo aseguro:
Y llegó la hora de ir a dormir en lo que iba a ser nuestro último sueño a bordo.
CONTINUARÁ….
DIA 8: DESEMBARQUE
Tras el desayuno nos despedimos con mucha pena de todo el equipo del barco y nos fuimos hacia la zona de desembarque. Por el camino ya vimos que estaban trabajando en el barco quitando algunos elementos decorativos. La despedida aún fue más tristona por este hecho: nunca más íbamos a ver de nuevo al Disney Magic con la decoración original. Podrá ser mejor, pero ya no será igual.
Al llegar a tierra vimos un montón de trabajadores listos para embarcar y comenzar los trabajos desde el minuto 1. Una gran grúa estaba cargando en el barco varios container para estos trabajos de renovación.
Y con mucha pena enfilamos para casa mientas en nuestro oídos todavía resonaba la bocina del Disney Magic tocando “When you wish upon a star” de una forma que no olvidaremos nunca.
¡Se acabó!