Como hacía bastante calor mi idea era ir un rato a la piscina antes de proseguir la jornada. El día anterior lo hice así y la verdad es que me vino bien el descanso. El caso es que la reunión con Natasha se demoró un poco más de la cuenta y teníamos que estar en poco más de una hora en un punto determinado para acceder al nuevo teatro de Frontierland para asistir al estreno del show del Rey León.
Salí del parque y estuve dudando entre bus o “andar”, más que nada por ganar tiempo. El problema de ir andando es que el camino más corto hacia el hotel Newport está cerrado por obras y hay que dar el rodeo al lago pasando por delante del hotel Sequoia. Opté por el bus y ….¡Error! Estuve un rato esperando y por allí no aparecía bus alguno. Viendo que ya era tarde para ir andando y ante el riesgo de no llegar a tiempo, opté por regresar al parque y asearme un poco en un baño. No es lo mismo pero menos da una piedra.
Me presenté en el punto de encuentro para acceder a la zona del teatro y había un lío impresionante. Al montón de invitados se unieron muchos visitantes del parque que, movidos por la curiosidad, querían saber que se cocía por allí. Estuvimos un rato esperando detrás de una cuerda y finalmente nos dejaron acceder a la zona trasera de Frontierland para llegar al teatro. La cosa se les desmadró un poco y entramos todos en tropel, sin saber muy bien donde sentarnos.
Tras unos segundos de duda, nos sentamos en la zona central en un sitio inmejorable:
El señor de camisa que está sentado 2 gradas más delante de mí es Cristophe Leclercq, nada más y nada menos que el “Show Director” del show (vamos, el que lo ha “parido”) y justo delante de él, en primera fila, vemos sentado a Giona Prevete (embajador del parque), a Natasha Rafalski (Presidenta de Disneyland Paris) y a la “madrina” y artista invitada Kathy Holmes.
Primero subió al estrado Giona Prevete para darnos a todos la bienvenida a este nuevo teatro que, de verdad, es una sala estupenda. Aún recuerdo aquellas horrorosas columnas del antiguo “Chaparral” que impedían disfrutar del show en condiciones. Ahora nos encontramos con una sala muy amplia (aforo de más de 2.000 personas), un escenario inmenso y un impresionante equipamiento de luz y sonido.
Tras Giona subió la presidenta Natasha para agradecernos a todos nuestra presencia y, sobre todo, para dar las gracias a todos los “castmembers” que son lo al final hacen la magia del parque.
Y esta dio paso a Kathy Holmes que estuvo muy cercana explicando todo lo que Disney significaba para ella. Se le veía muy contenta de estar allí esa noche y dijo que le había sorprendido, para bien, el parque parisino.
Y entonces comenzó el show, ¡Y menudo show! Como os decía, el escenario es inmenso y la visibilidad es espectacular.
El sistema de sonido y luces es muy profesional, se nota que han metido mucho dinero ahí. Según nos dijeron, solo hay 3 salas en el mundo equipadas con este sistema de sonido que permite que se oiga con igual nitidez el show en toda la sala, esté donde esté uno sentado.
Sobre el show en sí, deciros que lo encontré MARAVILLOSO pero MUY arriesgado. No hay ni diálogos ni hay personajes ni hay efectos especial ni apenas decorados.
El escenario representa a unos tambores gigantes que, como en la animación de central plaza, siguen ese hilo conductor que es el “ritmo”.
El show pone el foco, sobre todo, en los actores y en las voces. Digamos que se ha intentado no distraer a la audiencia con otras cosas para que uno se centre en los cantantes y en su actuación.
Decía que es “arriesgado” porque en un parque temático donde van a acudir muchas familias con niños, estos quizás esperen ver a Timón o a Pumba en sus formas “clásicas” y por allí no verán nada de eso.
Eso sí, las referencias a la película están ahí y creo que se ha hecho con muchísimo respeto a la obra original.
En lo que se refiere a la música, pasa algo parecido. Ya hemos oído miles de veces las canciones de la película e incluso del musical de Broadway. Aquí el cambio es RADICAL pero también con un gran respeto a la obra original. Han conseguido darle una vuelta de tuerca a la música pero sin renegar de sus raíces.
A mi me ha gustado MUCHO.
Estoy seguro que más de uno se sorprenderá, por ejemplo, al oír “Be prepare” a ritmo de tango pero una vez allí os aseguro que no chirría en absoluto. Al revés, es como una nueva mirada mucho más fresca pero sigue siendo “El Rey León” que conocemos todos. Han tenido también el acierto de incluir alguna canción del musical como la vibrante “He lives in you”.
Terminé el show con lagrimas en los ojos y todo el teatro puesto en pie. Como digo, a mi me pareció muy emocionante y creo que va a ser un éxito total.
Al salir del teatro, nos encontramos con toda la zona trasera de Frontierland privatizada con muchas animaciones y kioscos de comida tradicional africana. Por allí se encontraban nuestros amigos de “Tam Tam Africain” dando ambiente a la fiesta.
También aparecieron unos zancudos africanos que impresionaban mucho. Bailaban al son de la música pero como iban con esas máscaras tradicionales le daban un ambiente muy misterioso, parecían como “poseídos”.
Por aquí vemos el nuevo teatro que todavía tiene pendiente de recibir alguna tematización en la fachada. El edificio es más grande que el anterior teatro Chaparral pero no canta en absoluto. Como crítica, yo le habría puesto un nombre un poco más original.
También tuvimos por allí algunos personajes como Shenzi, Banzai y Ed, las 3 hienas de la película.
También tuvimos algunas animaciones con animales como estas jirafas que me recuerdan mucho a las del musical del Rey León.
La comida era eminentemente de inspiración africana. De hecho nos comentaron que muchos de estos platos se van a poder disfrutar en algunos restaurantes del parque (como así probamos al día siguiente).
La velada finalizó con alguna foto con personajes en unos “photocall” instalados ex profeso para la ocasión.
Continuará…..