Capítulo 1.- ¡¡Llegamos a la magia!!
¿Qué es ese sonido que interrumpe mi sueño? Ahhhh es el despertador, ese monstruo que me despierta todas las mañanas a las 6. Pero hoy suena diferente, amigable, incluso alegre. ¡Qué raro! No recuerdo haber cambiado el tono del despertador. ¿Por qué suena hoy distinto? ¿Será que a las 4:30 suena mejor? ¿O será…..? ¡¡¡Es porque vamos a Disney!!!! ¡¡¡Arriba!!! ¡¡¡Qué vamos a Disney!!!
Tenemos una hora para salir de casa y realmente no queda nada por hacer. Lo dejé preparado todo anoche. Con que me lave los dientes y me vista ya estoy lista para salir. A ver si mi marido va a tener razón cuando dice que soy una histérica con los viajes… Menos mal que nadie oye mis pensamientos. ¡Antes muerta que darle la razón! Bueno, me voy a revisar que el gato tiene comida y agua de suficiente para estos días y a comprobar que están todas las ventanas cerradas y dejo a Oze y a los niños que duerman un ratito más.
Oze: ¿Ya son las 4:30 h.?
Paloma: Sí, pero si quieres, duerme un poquito más.
Oze: No. Prefiero levantarme y te ayudo a recoger.
Vaya, al final se va a dar cuenta de que no queda nada por recoger y que nos va a sobrar tiempo y me va a pillar en que él tenía razón. Ugggggg.
Héctor: ¿Mamá, ya es la hora?
Paloma: Son las 4:30 h. Aún podéis dormir media hora más.
Héctor: No, no. Si vosotros os levantáis, yo también me levanto. ¡¡¡¡David!!!! ¡¡¡¡A levantarse!!!!
Paloma: ¡¡Pero deja dormir un rato más a tu hermano!! ¡¡No hace falta que os levantéis tan pronto!!
David: ¿Nos vamos ya a Disney?
Anda, otro que se levanta. Pues nada, toda la familia en pie. Ya solo falta que venga el gato y pregunte si ya nos vamos Disney.
Gato: Miauuuuuu, miauuuuuu, miauuuuu.
David: Mira mamá, Nico también se quiere venir.
Paloma: Sí hijo, sí. Nico también se quiere venir, pero no puede. Imagínate que se come a Mickey y la liamos.
Héctor: Anda mamá, deja de decir tonterías.
Paloma: Bueno, pues ya que está todo el mundo levantado, lavaros los dientes, os vestís y vais haciendo las camas.
Me voy a lavar yo también los dientes. Y luego revisaré otra vez que llevamos todos los papeles de la reserva. Y la documentación. Y que las maletas están bien cerradas. Y que los niños cogen sus cosas y que… ¿Ves? Al final hay que revisar muchas cosas y no nos va a sobrar tanto tiempo. ¡¡Si es que al final siempre llevo la razón!!
¡¡Perfecto!! Las 5:25 h. y ya montados en el coche. ¡¡Ahora sí vamos rumbo a la magia!!
Oze: Paloma, recuerda que en cinco minutos tienes que llamar al sitio ese que te has buscado para que nos recojan el coche en el aeropuerto. ¿Tú estás segura que va a haber alguien a estas horas cogiendo el teléfono?
Paloma: Que sí, que Lavacolla es un sitio muy famoso que funciona muy bien. Y si por algún motivo, no nos cogen el teléfono, pues aparcamos el coche cerca de casa de mis padres, que está cerca de aeropuerto, y desde allí nos cogemos un taxi. Total, es lo que hemos hecho siempre.
Espero que no tengamos problemas con este servicio. Conozco mucha gente que lo ha usado y siempre les ha ido muy bien. Con lo que nos constaría el taxi de ida y de vuelta pagamos Lavacolla y encima nos lavan el coche. ¡¡Estoy deseando ver mi coche con su color original!! Aunque cuando vean lo sucio que está, a lo mejor nos quieren cobrar un plus…
Paloma: ¿Lavacolla? Teníamos contratado un servicio con ustedes para que nos recojan el coche en el aeropuerto. Llegaremos en 20 minutos.
¡¡Ole!! Otro punto para mí. Me han dicho que allí estarán esperándonos. Bueno, no voy a cantar victoria antes de tiempo no vaya a ser que cuando lleguemos no haya nadie y vuelva a tener razón Oze. Pero esto pinta bien.
Oze: Ya estamos en el aeropuerto. ¿A dónde me dirijo?
Paloma: Me han dicho que en la última puerta de salidas habrá una persona con un chaleco rojo esperándonos. ¡¡Mira, ahí está!!
¡¡Ahora sí que me llevo el punto!! Siguiente paso: facturar. A estas horas el aeropuerto está muy tranquilo y todo va sobre ruedas. El vuelo en hora. Vamos a pasar los controles de seguridad y ¡¡a desayunar!!
David: Mamá, me toca ir contigo en el vuelo de ida. A la vuelta te toca ir con Héctor.
¡Vaya qué bien! Dos horas con David que seguro que no se caya ni un solo minuto. Y yo que pensaba echar una cabezadita en este rato. Me va a estar dando conversación todo el camino y no voy a poder ni cerrar los ojos…
Paloma: ¡Qué bien, hijo! Ya verás que bien lo pasamos…. Por un casual no me vas a dejar dormir un ratito ¿no?
David: ¡Claro que sí mamá! Yo me he traído la Nintendo y un libro para leer. Vas a poder dormir todo lo que quieras.
No caerá la breva….
Efectivamente. Ni un solo segundo. ¿Él no tendrá sueño con el madrugón que se ha pegado? ¡¡¡Cómo puede hablar tanto!!! ¡¡¡Y sin quedarse afónico!!! Por lo menos a la vuelta me toca con Héctor…
Héctor: Mamá ¿nos estarán esperando a la salida de las maletas para llevarnos a Disney?
Paloma: Sí. Este año vamos a probar con una compañía nueva muy recomendada en el foro. Se llama Parisshuttle. A ver que nos parece.
David: Pues ya nos están esperando, mamá. Se ve desde aquí con el cartelito. Venga vamos para allá.
¡¡¡Uy!!! Ahora, la que se está poniendo nerviosa, soy yo. Los niños parece que se han quedados tranquilos y yo ya estoy deseando entrar por la puerta de Disney. El cielo está plomizo y chispea. Parece el preludio de todas nuestras vacaciones en Disney. Pero no me importa. Lo importante es que los 4 estamos llegando a Disney. ¡Y empiezan nuestras esperadas vacaciones!
David: ¡¡Mira mamá, el hotel Rosa!
Anda el enano, parecía que estaba despistado y ha visto el hotel antes que yo. ¡¡Si es que con los nervios ya ni veo!! ¡¡Qué algarabía se ha montado en un momento!! ¡¡¡Se ha desatado la locura!! Pobre conductor. Debe de pensar que está llevando a una familia de locos. No me extrañaría que nos hiciera bajar del coche por si somos peligrosos…
Pues no. El pobre conductor ha soportado estoicamente nuestros gritos y nos ha llevado hasta la misma puerta del hotel. ¡¡Qué paciencia!! Como tenga que llevar a muchos como nosotros, en dos años termina en el psiquiátrico.
Héctor: Mirad, han puesto arcos magnético para pasar las maletas.
Oze: Sí. Se nota que han aumentado la seguridad.
Yo ya he entrado en el hotel y casi sin despedirme del conductor. Tengo prisa por entrar, de volver a ver el hall, de estar aquí.
Oze: ¿Hago yo el checking y confirmas tú las reservas de los restaurantes?
Paloma: Vale.
Héctor: Mamá, recuerda que mi agenda de firmas está terminada y que me tienes que comprar otra.
Paloma: Sí. No os preocupéis. Ahora vamos a la tienda y compramos tu agenda de firmas, un boli para cada uno, y el pin de costumbre.
Las reservas de los restaurantes están todas bien. Y vamos hacia nuestra perdición. No sé cómo Oze me sigue dejando ir sola a las tiendas. Un día lo arruino… Pero esta vez voy a ser fuerte y voy a comprar solo los bolis, la agenda y los dos pins. No es cuestión de que le dé un infarto el primer día. Los sustos es mejor ir dosificándolos.
Oze: Por lo que veo, ya habéis terminado con las reservas de los restaurantes… ¡Y anda que decís a dónde vais!
Paloma: No te enfurruñes, que ya te estás ganando tu camiseta de Gruñón. Además, reconoce que te imaginabas a dónde habíamos ido.
Oze: No lo he dudado ni un segundo. No sé que tendrán las tiendas que os atraen más que un imán.
Héctor: Además, papá, hemos comprado muy poco.
Oze: Miedo me dan vuestros pocos….
Vamos a cambiar de tema, antes de que esto se complique.
Paloma: ¿Tenemos ya lista la habitación o nos la dan a partir de las 15:00 h.?
Oze: A las 15:00 h. Ya he dejado las maletas en la consigna, así, que si queréis, podemos irnos ya al parque.
Héctor y David: ¡¡¡SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ!
Maniobra de distracción correcta. Parece que los nubarrones se van alejando. Bueno, los nubarrones familiares porque fuera sigue lloviendo. Poquito, pero llueve.
Paloma: ¿Por dónde empezamos?
Héctor: Yo quiero ir a Adventureland. Así montamos en Indiana Jones que en nuestro último viaje estaba cerrada por reformas.
David: No, a Indiana Jones no que a mí me da miedo.
Oze: Si os parece, podemos ir a Adventureland y nos montamos en Piratas de Caribe, que nos gusta a todos y luego ya vamos viendo.
Héctor: Pero yo quiero montar en Indiana.
Oze: No te preocupes que te montarás pero entiende que no vamos a empezar por una atracción en la que no nos montemos todos.
Héctor: Vaaaaaaaaaaleeeeee.
Paloma: Recordad que hoy comemos a las 13:00 h. en el Plaza Garder.
David: Pues yo ya tengo hambre…
Paloma: Vamos un rato a Adventureland y luego ya vamos a comer.
¡¡Huele a Disney!! ¡¡Cómo me gusta pasear por el Village!! Lo malo es que tengo el corazón partido. Por un lado me apetece entrar en las tiendas pero tengo más ganas de entrar ya al parque.
¡Gana el parque! ¡Ya estamos dentro! ¡¡Mary Poppins!!
Paloma: ¿Queréis una firma con Mary Poppins?
Héctor: ¿Pero tú has visto la cola que hay?
Oze: Tranquilos chicos. Tenemos cinco días por delante para disfrutar y hacer todo lo que nos apetezca. Nos va a dar tiempo a todo, así que ¿queréis una firma con Mary?
Héctor: Pues es que yo quiero irme ya a las atracciones.
Paloma: ¿Y tú, David?
David: No sé….., las dos cosas,….
Héctor: Venga, David, vamos a Piratas.
David: Vale….
Paloma: ¡¡Pues a Piratas!!
Aunque no se puede decir que el parque esté vacío, no hay demasiada gente. Se puede andar bien y disfrutar de los rincones del parque con el castillo al fondo. ¡¡Está precioso!! Aún con el cielo nublado me encanta. ¿Alguna vez podré conseguir una foto del castillo con el cielo azul?
La entrada a Adventureland es una de mis zonas preferidas del parque. Ese toque exótico deja volar mi imaginación hacia lugares mágicos donde sé que voy a encontrar aventuras.
Intento asimilar tantas sensaciones juntas. A veces siento que no soy capaz de aprovechar todos estos sentimientos. Tanto tiempo preparando el viaje, soñando con él, disfrutando por anticipado y ahora que estoy aquí me gustaría no perderme nada, embeber todo lo que me rodea, quedarme con este sentimiento de felicidad y poder mantenerlo para revivirlo en un futuro. ¿Se puede ser más feliz? Estoy en Disney con las personas que más quiero en el mundo y encima ¡¡aún no me duelen los pies!!
Héctor: Voy corriendo a ver cuánto tiempo de espera tiene Piratas. Si no tiene mucha cola, podemos montar en Indiana antes de comer.
Paloma: Sí, hijo, sí. Corre tú.
David: Espera, que voy contigo!!
Paloma: ¿No se cansarán?
Oze: Déjalos. No pueden controlar sus nervios. ¿Y tú? ¿Estás contenta?
Paloma: Mucho. ¿Y tú?
Oze: También. Sobre todo de veros tan felices a vosotros.
¡¡¿Cómo no le voy a querer? ¡!
Héctor y David: ¡¡Corred, corred, que solo tiene 15 minutos de cola!!
Oze: Tranquilos chicos. Estoy seguro que dentro de 1 minuto seguirá habiendo 15 minutos de cola.
Héctor: Ya, pero si nos damos prisa, nos dará tiempo a montarnos en más cosas.
Oze: Tenéis que entender que nosotros no podemos aguantar vuestro ritmo si vais corriendo de un sitio para otro.
Paloma: Este año tenemos que intentar tomárnoslo con más calma. Tenemos tiempo suficiente para montarnos en todo lo que queramos sin dejarnos la vida en el intento. Y ya os anticipo que quiero pasar por el hotel todas las tardes un ratito para descansar. Si no paramos en todo el día yo llego destrozada por las noches.
Héctor y David: Jooooooooooooooooooo. ¿Y qué hacemos nosotros en ese rato? Nos vamos a aburrir.
Paloma: Podéis ir a la piscina. Pero si no descansar en todo el día no vais a aguantar.
David: ¡Claro que aguantamos! No como vosotros que estáis ya viejecito…
Me los cargo. Un día me los cargo. Viejecitos dice el enano…. ¡¡¡¡Uggggggggggg!!!!!
Oze: ¿Pero queréis dejar de correr?
Héctor: Venga, que no hay nadie.
Paloma: Ya, ya, pero como sigáis así nos vamos a montar en barcas diferentes.
David: La verdad es que no hay nadie. Mucho menos de 15 minutos.
Paloma: ¡¡Pues venga!! ¡¡A disfrutar de los piratas!!
Oze, Héctor, David y Paloma: Jou, jou, jou, la, la, la, la. Jou, jou…..
¡¡Esto es magia!!
Paloma: ¿Y ahora qué hacemos?
David: ¡Otra vez a Piratas!
Héctor: ¡¡Sí, sí!! ¡¡A Piratas!!
Paloma: ¿Pero tú no querías ir a Indiana?
Héctor: Hay que aprovechar que ahora no hay gente aquí. Luego ya iremos a Indiana.
Paloma: Tened en cuenta que tenemos hora para comer a las 13:00 h.
Héctor: ¿¿¡¡Pero queréis daros prisa!!??
Lo dicho. O me los cargo o ellos van a terminar conmigo….
Oze, Héctor, David y Paloma: Jou, jou, jou, la, la, la, la. Jou, jou…..
Da igual que nos acabemos de montar. Siempre se encuentran nuevos detalles. ¡¡Me gusta!! Y es una atracción que disfrutamos todos los de la familia.
David: Mamá, pasar dos veces por el restaurante Blue Lagoon me ha dado hambre. ¿Podemos ir ya a comer?
Paloma: Bueno. Tenemos mesa para comer en el Plaza Garden para dentro de 20 minutos. Podemos ir tranquilamente dando un paseo.
Héctor: O mejor aún. Podemos ir corriendo a Indiana Jones y si no hay mucha cola, nos montamos, y luego vamos a comer.
Oze: ¡¡¡¡Héctooooooooooooor!!! ¿No te hemos dicho ya que nos lo vamos a tomar con calma? Además, en 20 minutos no nos va a dar tiempo a ir a la atracción, montar y volver al restaurante.
Héctor: Pero por lo menos ir a coger Fastpass…..
David: Yo tengo hambre….
Oze: Pues si quieres Héctor, ve tú corriendo a Indiana Jones, coges Fastpass para después de comer y nosotros vamos yendo al Plaza Garden. ¿Sabrías ir tú solo?
Héctor: Claro, claro. Ahora nos vemos
Corre, corre. ¡¡Qué energía!! Esta noche va a caer en la cama fundido. Seguro que no se queja de que su hermano le pasa la pierna por encima…
Y ahora que lo pienso, yo también tengo hambre… ¡¡Vamos a ver qué bonito han dejado el Plaza Garden después de pintarlo!! Además, así nos quitamos los chubasqueros y los secamos un poco que, aunque no llueve muy fuerte, al ser lluvia continua, a final, moja.
Paloma: ¡¡¡¡David ¿quieres dejar de meter los pies en todos los charcos?!!!!
David: Si estas zapatillas no se calan.
Paloma: Una cosa es que no se calen y otra cosa es que las pongas a prueba cada cinco minutos. Ya verás como al final se te mojen los pies y no nos hemos traído otras de repuesto…
Héctor: ¡Ya estoy aquí!
Paloma: Pues sí que has ido corriendo…
Oze: ¿Para qué hora te han dado los Fastpass?
Héctor: No había. Las máquinas de Fastpass estaban tapadas. Pero me han dicho los Cast Members de la entrada que no hay problema. Que casi no hay gente. Ahora había 15 minutos de espera.
Paloma: Venga, pues vamos a comer y luego ya vemos como planificamos la tarde.
David: ¿Cuántas veces puedo repetir?
Oze: ¡¡¡ ¿Cómo que cuantas veces puedes repetir?!!! Te coges algo de primero, algo de segundo y algo de postre.
David: Es que hay muchas cosas ricas…
Paloma: Controlaos que os váis a poner malos…
Panda de pirañas que tengo por hijos… Luego dicen en el foro que la pensión completa es mucha comida… A ellos se los dejaba yo una semana a mis hijos para que vieran lo que es devorar mucha comida…
¡¡Qué rico está todo!! Este bufet es un valor seguro. Siempre hay suficiente variedad de comida para que todos encontremos algo que nos guste. Tal vez demasiadas cosas ricas. O nos moderamos todos, no solo los niños, o vamos a salir rodando de Disney….
Oze: Bueno ¿por dónde empezamos esta tarde?
Paloma: Pues ya que estamos aquí, podemos hacer esta tarde Discoveryland y luego terminar con Adventureland y Frontierlan.
Héctor: ¿Pero no íbamos a ir a Indiana?
Paloma: Sí, pero ya que estamos aquí no vamos a volver a Adventureland para luego volver a Discoveryland.
Héctor: Pero a Indiana vamos seguro ¿no?
Paloma: Que sí, hijo, que si…..
Héctor: ¿Puedo ir a coger un Fastpass para Buzzlightyear?
Paloma: ¿Pero si aún no hemos terminado de comer?
Héctor: Yo sí
Oze: Anda, déjale que vaya. Así se pasea un rato y nos deja comer tranquilos.
Paloma: Vaaaaaaaleeeeee
David: ¿Me puedo coger otro postrecito? Solo me he cogido dos trocitos de tartita y dos tortitas.
Oze: ¿Qué pasa? ¿Te piensas que terminando todos los platos en ito/ita has comido menos?
David: Es que eran muy pequeñitos…
Paloma: Anda, deja de comer que ya viene tu hermano por aquí con los Fastpass.
Oze: ¿Para cuándo te han dado?
Héctor: Para dentro de 60 minutos.
Paloma: Pues vamos a conducir un rato y luego saludaremos al Capitán Nemo antes de que llegue el calamar gigante. Vamos a aprovechar que ha dejado de llover.
David: ¿Te montas conmigo en Autopia?
Paloma: ¡Ni loca! Conduces fatal.
David: Pues no sé porque lo dices. Ja, ja, ja
Héctor: Pues ven conmigo.
Paloma: Vale
Oze: Yo prefiero ir solo. No me fío de ninguno de los dos.
Pues no sé a quién prefiero conduciendo… Me anoto en la agenda “no les dejaré nunca mi coche”. O mejor aún “no les daré dinero para que se saquen el carnet de conducir”.
Héctor: ¿Estás disfrutando mamá? ¿Te veo un poco seria? Ja, ja
Paloma: Porque será….
Oze: ¿Qué tal ha ido vuestro viaje?
Paloma: Ehhhhhh…. Bien…. Pero la próxima vez conduzco yo.
Oze: Parece que llueve más ¿no?
Paloma: Confiemos que sea un momento y luego deje de llover.
Héctor: ¿¿Cómo que dejar de llover?? ¿¿Pero si ahora está diluviando??
¡Para qué hablaré! La lluvia está esperando a que diga algo para ponerse a caer con ganas. Pero si espera que dos gotitas de nada me estropeen el viaje, van buenos…
Paloma: ¿¿¿¡¡¡¡Pero queréis dejar de meteros en los charcos!!!!??
David: Qué más da. Si con lo que está cayendo hay mucha agua por todos los lados.
Oze: Anda, entrad dentro del submarino que allí no llueve…
A muchas personas esta atracción les puede parecer sosa pero a mí me encanta la reproducción del submarino, con ese toque “antiguo” que me produce cierta nostalgia de las películas que veía de niña.
David: ¿Nos montamos en Orbitron?
Héctor: Sí, sí que no hay nadie.
Paloma: Montad vosotros, que yo estoy muy gorda para esas naves tan pequeñas.
David: ¿Seguro que no subís?
Oze: Seguro. Os esperamos bajo el tejadillo de Videopolis.
Héctor: ¡David, corre, que entramos en este viaje!
Paloma: ¡¡Cuidado con los charcos!!
Oze: Déjalos. Están disfrutando. Y total se están mojando de lo lindo.
Soy feliz. Mis hijos son felices, estoy con Oze, mi roca, mi apoyo, mi compañero, mi amor. Y estoy en Disney. Disfruto ver correr a los niños hacia las atracciones, aunque pisen los charcos. Y disfruto verlos subir por los aires en las naves espaciales.
Héctor: ¿Podemos montar otra vez en Orbitron?
Paloma: No, que ya es la hora del Fastpass
Héctor: Pero es que ahora no hay nadie. No sé qué me pasa pero es que no puedo pasar de largo de una atracción en la que no hay cola…
Oze: Anda que no tienes cuento. Vamos a Buzzlightyear y luego cuando salgamos, si queréis, repetís en Orbitron.
Héctor: ¿Y si a la salida hay más gente?
Oze: Está diluviando. No creo que luego haya mucha gente.
Héctor: Bueeeeeeeeeeno.
Paloma: ¿Preparados para la paliza?
Oze. Eso está por ver.
David: Yo voy contigo mamá.
Paloma: Vale cariño. Vamos a ganar a estas gallinitas.
Héctor: Eso está por ver. Os vamos a panear. ¿Equipo, papá?
Oze: ¡¡Equipo!!
Paloma: ¡¡Toma ya!! ¡¡Y toma!! ¡¡Y esta!!
Oze: ¡¡Héctor, deja de mover la nave!! ¡¡No me dejas apuntar!! En cuanto fijo un blanco me mueves.
Héctor: Ehhhhhhh, sí, sí….. luego ya si eso……
Paloma: ¿Cuánto os habéis hecho?
Oze: Yo fatal. Con Héctor no se puede hacer nada. ¿Y tú?
Paloma: 183.000. Creo que gano.
Oze: Pues sí. Ganas.
David: Y la suma tuya y mía gana a la de papá y Héctor.
Paloma: Pues sí. ¡¡Ganadores absolutos!!
David: ¡¡¡Bien!!!!
Héctor: ¡¡David corre!! ¡¡Qué Orbitron sigue sin cola!!
Paloma: Se están calando. Está cayendo una cortina de agua.
Oze: Ummm….. Llevan chubasquero…..
Paloma: Ya. ¿Y el culo? ¿Y los pies?
David: ¡¡Mamáááááááááá!! ¡¡Mira arriba!! ¡¡Hasta el infinito y más allá!!
Paloma: Adiósssssssssssss
Lo que digo. Se van a poner como sopas.
David: Mamá, nos vamos a montar otra vez. Estamos casi solos.
Paloma: Pero la última ¿eh?
Héctor: Vaaaleeee.
Oze: Cuando bajéis iremos a Indiana Jones
Paloma: Y cuidado con los charcossssssssss
Oze: ¿Pero qué charcos? Si está todo calado…
Paloma: ¿Crees que este año conseguiremos que David se monte en Indiana Jones?
Oze: Pues me gustaría. Le gustan mucho otras montañas rusas pero en cuanto ve un looping le da miedo. Y creo que se está perdiendo algo muy divertido.
Paloma: Bueno, poco a poco. Desde luego no le vamos a obligar. Tiene que estar convencido de hacerlo. Cuando esté preparado ya lo probará y le gustará.
Oze: ¿Qué tal vuestro vuelo? ¿Preparados para ir al Templo Maldito?
David: Yo no sé……..
Héctor: Qué sí. ¡¡Te va a encantar!!
David: Cuando lo vea bien me lo pienso….
Sigue lloviendo con ganas. Creo que ninguna de las veces anteriores que hemos estado en Disney ha llovido tanto. Lo bueno es que no hay cola en las atracciones. Pero lo cierto es que nos estamos poniendo como sopas. Y tampoco es plan de que los niños se pongan malos….
Héctor: Me acerco corriendo a ver la cola que tiene Indiana.
Paloma: ¿Pero no nos puedes esperar?
Héctor: Noooooooooooooo
Por todos los charcos….. ¿No podrán mirar el suelo cuándo corren?
Héctor: Cinco minutos. ¡¡Vamos, vamos!!
David: Ufffff. Por el looping va muy rápido.
Oze: Pero solo por el looping y es un looping pequeñito.
David: Sí, pequeñito.
Héctor: Que sí, David, que te va a encantar.
David: Pues no me monto.
Paloma: Pues ya sabes. Se lo dices al Cast Member y que te diga por donde sales
Paloma, Oze y Héctor: Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡Qué chuloooooooo!!!!!!!!!!
Héctor: Te tenías que haber montado. Es divertidísima.
David: Ya lo sé. Os he estado viendo desde el puente y no parece que vaya tan rápido. Mañana me monto.
Héctor: ¿Podemos repetir?
Paloma: ¿Alguno tiene los calcetines mojados?
Héctor y David: Yo……
Agggggggg. Sabía que se iban a mojar
Paloma: ¿Mucho?
Héctor y David: Eh…… Bastante…..
David: Los míos están calados…
Paloma: ¡¡¡Si os lo llevo diciendo todo el día!!!
David: Mamá es que está lloviendo mucho.
Paloma: Sí, está lloviendo mucho. Pero tu padre y yo tenemos los pies secos. ¡¡Si es que no tenéis cuidado!!
Oze: Pues vamos al hotel y que se cambien.
Paloma: Pero es que no he traído zapatillas de recambio. En teoría estas no se calan.
Oze: Y no se calan. Pero como se han ido metiendo por todos lados, el agua ha entrado por dentro de las zapatillas.
Héctor: Yo no quiero ir al hotel. ¿No podemos ir a alguna otra atracción?
David: Sí, vamos a otro sitio. Te prometo que no pisaremos más charcos…
Paloma: ¡¡A buenas horas mangas verdes!!
Héctor: Jo mamá. Eres única. Ni siquiera puedes estar en Disney sin enfadarte.
Que me sujeten. Que esta vez me los cargo de verdad.
David: Bueno, ¿entonces vamos a otra?
Oze: ¿Qué pilla cerca?
Paloma: Lo único que queda por aquí es la Phantom Manor. Si atravesamos llegaremos en un momento.
Oze: ¿Atravesar? ¿Por dónde? Está todo lleno de vallas.
Paloma: Pues habrá que salir de Adventureland y volver a entrar por Frontierland.
Jo, con la que está cayendo y tener que dar toda la vuelta para ir a Frontierland. Las vallas impiden pasar directamente de un land a otro. Pero ya de perdidos al río. Por lo menos la Phantom Manor está cubierta…
Héctor: ¡¡Qué bien!! ¡¡Otra atracción sin cola!!
Oze: Pues venga, a ver fantasmas. Uuuuuuuuuuuuuuuuuuu
David: ¡¡Calla papá, que me va a dar miedo!!
Héctor: ¿Aquí también, David? No tienes remedio.
David: Esta no me da miedo, pero que papá no haga ruiditos.
Pues yo no estoy disfrutando. Los niños no pueden ir con los pies mojados. Y no me he traído otras zapatillas de repuesto. Mira que lo pensé, pero no creí que se fueran a mojar. Y esta noche tenemos reserva en el Blue Lagoon. Lo que implica volver a atravesar el parque…
Oze: ¿Dándole vueltas a la cabeza a los pies de tus hijos?
Paloma: ¡¡Cómo me conoces!!
Oze: Vamos yendo al hotel y vemos como lo hacemos.
Paloma: Es que no se le van a secar las zapatillas. No creo que se sequen ni para mañana y mucho menos para esta noche ir a cenar al Blue Lagoon. Y los niños no pueden ir por ahí con los pies mojados. Si me hicieran caso n…
Oze: Los pies ya se los han mojado. Vamos a pensar como lo solucionamos. Por mucho que te enfades no vas a solucionar nada. ¿No has traído ningún otro calzado para ellos?
Paloma: Hombre, las Crocks para la piscina. Pero no van a ir con las chanclas lloviendo.
Oze: Podemos intentar cambiar la cena en el hotel. Al restaurante del hotel sí pueden bajar con las Crocks. Así les damos tiempo a las zapatillas a que se sequen.
Paloma: ¿Y si mañana no están secas? Siguen dando lluvia para mañana.
Oze: Pues les compramos otras zapatillas. ¿No es a ti a la que le gusta tanto ir de compras en Disney? ¡¡No hay quién te entienda!!
Paloma: Pues visto así, no parece tan grave…
Lo cierto es que me revoluciono muy pronto. Menos mal que Oze me pone ese toque de cordura que me hace falta. ¡¡Hacemos un buen equipo!! Pero eso no quita que algún día me cargue a mis hijos…
Oze: Anda, ve subiendo a la habitación con los niños para que se desnuden y yo intento cambiar la cena.
¡¡Qué suerte!! Tenemos una habitación justo frente a la piscina, y con terraza ¡¡Qué bonita!! ¡¡Ya se me ha pasado el enfado!!
David: ¡¡Mamá mira!! ¡¡Un peluche de Mickey!! ¿Nos lo podemos quedar?
Héctor: ¡¡Y monedas de chocolate!! ¡¡Y tienes una carta para ti en la mesilla, junto a una botella de agua!! ¿También es para nosotros?
Paloma: ¡¡¡Sí!!! ¿Os gusta?
Héctor y David: ¡¡Nos encanta!!
Paloma: Pero desnudaros y quitaros esas zapatillas que vais a pillar una pulmonía.
¡¡Ha funcionado el enviar un correo al hotel diciendo que volvíamos a disfrutar de nuestra estancia en Disney!! ¡¡Saben cómo tratar a sus clientes!! ¡¡Y la carta personalizada es una pasada!!
Oze: Ya he solucionado lo del restaurante. Para esta noche no había en el restaurante de aquí pero sí para el del New Port, que total está muy cerca. Y he cambiado la cena en el Blue Lagoon de hoy para el Miércoles ¿Todo bien?
Paloma: ¡¡¡Sí!!! ¡¡Y mira qué de cosas nos han dejado en la habitación!!!
Héctor: ¿Entonces ya se te ha pasado el enfado?
Paloma: Con vosotros no. ¡¡Lleváis calados hasta los calzoncillos!!
Oze: Pues venga, poneros esos bañadores y nos vamos a la piscina. Así dejamos a mamá que deshaga la maleta y nos quitamos de en medio para que no nos regañe.
Paloma: Sí, tú encima ponte del lado de los niños. ¡¡Tenéis un morro!!
Bueno, pues vamos a ver como solucionamos lo de las zapatillas porque para mañana no van a estar secas. La ropa que llevan está llena de agua. La pondré a secar por la sillas y perchas. Cuando mañana entre la señora de la limpieza se va a pensar que la habitación es un rastrillo de ropa. Aunque puedo hacer que se seque antes con el secador. ¡¡EL SECADOR!! ¿Y si seco las zapatillas con el secador? Puedo dejarlo dentro de las zapatillas mientras yo voy deshaciendo las maletas. ¡¡¡SÍIIIIIII!!!!!! ¡¡¡¡FUNCIONA!!!! Aunque huele un poco a zapatillas mojadas….
¡¡Todo listo!! Maletas deshechas, todo preparado para mañana y zapatillas secas. Aún me sobra media hora para ir a la piscina con los enanos y Oze.
Paloma: ¿Cómo está el agua?
David y Héctor: ¡¡Buenísima!! Ven a dentro.
Paloma: ¿Seguro? Otros años estaba fresquita.
Oze: Ya verás como no. ¡¡Venga al agua!!
¡¡Qué rápido pasan los problemas en Disney!! Bueno, estar en Disney y con esta familia tan maravillosa que tengo. Y lo que también pasa rápido es el tiempo.
Paloma: Todo el mundo fuera de la piscina que tenemos que ducharnos para ir a cenar.
Héctor: Mamá eres una aguafiestas. Con lo bien que nos lo estamos pasando.
Oze: ¿Es que no tenéis hambre?
David: Pues yo sí.
Héctor: Ahora que lo dices, yo también.
Paloma: ¡Pues a la ducha!
Oze: Esta habitación huele raro…. Como a pies…. Y antes no olía así….
Paloma: No preguntes. Era el olor a zapatillas o los pies mojados…
Nunca hemos estado en el restaurante del New Port y me apetece verlo después de la remodelación. El paseo desde el New York es súper agradable. Más ahora que ha dejado de llover y se ha quedado una noche estupenda. Eso me recuerda que…
Paloma: ¡¡Como os vea metiendo los pies en los charcos os corto los pies!!
Héctor: ¡¡Qué violencia mamá!!
Pues no me has visto en mis peores momentos…..
Oze: ¡¡Han dejado muy bonito el hotel y el restaurante!!
Paloma: Sí y la comida tiene muy buena pinta.
David: Es que está todo buenísimo.
Ha sido un día estupendo. Ha llovido mucho pero no nos ha fastidiado la diversión. Los niños se lo han pasado a lo grande. Y los mayores también. Hemos aprovechado un montón el día y ¡¡hemos vivido la maga!! Ahora a descansar que mañana tenemos preparado otro montón de diversión. Y uno de los platos fuertes del viaje. ¡¡Conoceremos la atracción de Ratatouille!!






