DIA 5: ¡Hoy marchamos a Jordania!
Tras el desayuno, tiramos de teléfono para avisar al taxista israelí que nos había llevado el día anterior. Habíamos pactado con el un precio para llevarnos al paso fronterizo de Allenby (King Hussein para los Jordanos). Existe un par de fronteras entre ambos paises en las que no hace falta visado (una al norte, otra al sur). Pero la ventaja de este paso es que está muy cerca de Jerusalen y nos evitábamos kilómetros al cuerpo.
¿La desventaja? Pues que tuve que ir ex profeso a Madrid un día para sacar un visado especial. Este paso se considera un "paso militar" ya que Jordania no reconoce esa frontera. En la Embajada de Jordania me lo pintaron muy negro y no las tenía todas conmigo, luego todo resultó mucho má sencillo y fácil de lo que me habían dicho.
Boratz nos recogió en su flamante mercedes y nos llevó por el desierto en dirección a Jordania.
Impresionante el desnivel que estábamos salvando, durante los escasos 50 Km de distancia pasamos a unos 800 metros sobre el nivel dle mar de Jerusalén, a los más de 400 metros bajo el nivel del mar (uno de los puntos más bajos del planeta) de la zona del Mar Muerto.
Nos despedimos de nuestro buen amigo y nos adentramos en el edificio principal del paso fronterizo.
Tras pagar las tasas nos devolvieron los pasaportes sin ninguna pega de ninguna clase (tanto para esto). Teníamos que esperar un bus que hace el recorrido del "No man's land", esta "tierra de nadie" de poco más de 2 km que separa amos países.
Junto a nosotros solo estaban una pareja inglesa de origen pakistaní y un chico japonés que viajaba solo. Como la cartelería era un poco confusa, preguntamos a unos funcionarios que nos señalaron a un señor que estaba por allí moviendo maletas.....Y es que el hombre ¡Hablaba español!
Era un judío argentino ya jubilado y que se sacaba un sobresueldo ayudando en la frontera. El hombre nos contó su historia, y de como el "corralito" le obligó a emigrar y buscar refugio en la madre patria Israel. En el puesto fronterizo está absolutamente prohibido hacer fotografías, pero solicitó un permiso especial y pudimos inmortalizar nuestro encuentro en un rincón debidamente seleccionado para que no se viesen las instalaciones.
Al final llegó el bus y nos subimos a un vetusto y sucio vehículo...no había duda, íbamos camino de la morería

Por el camino pudimos charlar un rato con la pareja inglesa que era aboslutamente encantadora. Nos explicaron que estaban en uno de los complejos de lujo del mar muerto y que habían ido a pasar un par de días a Jerusalen. El chico Japonés estuvo hablando un rato con mi hija de dibujos manga, tema que parecía interesar a los dos.
Al llegar a Jordania, nuevamente, ninguna pega. Pago de tasas...y para adentro. En la frontera estuvimos esperando un rato a que nos recogieran de la agencia de alquiler de vehículos Avis. Tras algunas llamadas y en un incomprensible inglés nos explicaron que tenían una delegación junto al paso fronterizo y que podíamos ir andando...cosa que hicimos para recoger un vehículo que distaba mucho del "estándar de calidad" de un vehículo alquilado en Europa o en Usa.
Enfilamos hacia el Mar Muerto previo paso por una gasolinera (nos lo dieron con el depósito a -1

). Como teníamos hambre y era la hora de comer, paramos en un lujoso centro comercial cercano para comer. Pudimos disfrutar de la comida en una terraza con vistas al Mar Muerto antes de enfilar hacia uno de exclusivos establecimientos hoteleros de la zona.
Aunque parezca increíble, en toda la zona no hay ni un solo acceso al Mar Muerto si no es a través de uno de estos hoteles. Nosotros no disponíamos de mucho tiempo, acaso un hora o así, y, la verdad, pagar la barbaridad que nos habían pedido por dejarnos pasar nos salía del alma (unos 150 Euros)
Preguntamos a uno de los porteros de uno de los establecimientos y como nos vió cara de buena gente nos "sugirió" ir a uno de los hoteles que no tenía muy informatizado el tema. Nos aconsejó decir al portero que teníamos una reserva para pernoctar en el hotel en cuestión y que no nos pondrían pegas. Dicho y hecho...fuimos para allá con el coche y al llegar bajé el cristal y le dije la famosa frase "Abrete Sésamo...", digo...."We have a reservation!"
Un sudor frío me caía pr la frente expectante sobre lo que iba pasar....¡Y funcionó! La barrera se levantó y pudimos aparcar, cruzar todo el hotel, jardines, piscinas y tras una buena caminata....Llegamos al Mar Muerto.
Tengo que decir que la experiencia de sumergirte en esas aguas es absolutamente alucinante. ¡Parece que estás en el espacio! Uno se sumege y automáticamente sale a flote como una pelota de ping pong. De hecho me puse de espaldas y me me costó un mónton darme la vuelta...¡No podía hacerlo! Me dejé las chancletas puestas porque todo el suelo es una inmensa capa de cristales de sal.
Eso sí, está absolutamente desaconsejado bañarse si uno tiene alguna herida o corte debido a esta alta concentración de sal.
Tras el baño nos pegamos una ducha y nos marchamos hacia el sur del pais. Hoy es uno de los pocos días en los que se puede vivir una experiencia sin igual: "Petra by Night". 1.800 lámparas con velas iluminan el camino hasta el "Tesoro" en una visita guiada muy especial . La ruta era mayoritariamente por "Autopista" y pongo "Autopista", así entre comillas porque es difícil llamar autopista a una carretera en la que te puedes encontrar gente cruzando, coches aparcados en doble fila o camellos descansando
Pero bueno, el viaje no fue mal del todo y los casi 250 kilómetros cayeron uno tras otro. El último tramo me daba un poco de miedo porque no era "autopista" pero era una carretera reformada y de nueva construcción que estaba fenomenal (el firme mucho mejor que el de la autopista).
Lamentablemente, llegamos a la puerta de Petra a las 18:45...15 minutos más tarde de la hora de la visita guiada. Aparqué en la misma puerta (casi lo meto por la barrera y todo) y nos acercamos apresurados hasta la taquilla. El hombre nos dijo que imposible, que era tarde, que el grupo se había marchado y que no podíamos pasar. Tras llorarle un poco y decirle que era nuestra única oportunidad en la vida para verlo, el hombre miró a los lados y me dijo "vale, dame 30 Euros y os dejo pasar"
Y entonces vivimos una de las experiencias más alucinantes que viviremos nunca...Nos encontramos los 3 solos, de noche, en medio de la nada, bajo una bóveda de estrellas como no había visto en mi vida y siguiendo el camino que nos marcaban miles de farolillos...
Al cabo de unos minutos llegamos al "Siq" , al espectacular desfiladero que custodia la entrada a la ciudad de los Nabateos...
El paseo por el Siq fue todavía más mágico. Uno se cree estar en otro mundo.... Y al final del Siq, majestuoso, se vislumbraba el Tesoro, ese templo que hemos visto tantas veces en la peli de Indiana Jones... De fondo, una música tocada por un solista le daba todavía más magia al asunto...
(Como no tengo una foto buena, esta es de Internet ¿No se nota no?

).
Una vez llegamos nos sentamos y pudimos oir como un contador de historias nos relataba la de Petra y de sus habitantes.

(Esta otra también es de Internet ¿Tampoco se nota no?

).
Nos despedimos del Tesoro y, esta vez en grupo, nos dirigimos hacia la salida andando los 2 kilómetros bajo el manto de estrellas. Nuestro hotel estaba pegado a la entrada (literalmente) así que nos fuimos a la habitación. El hotel estaba construido en el estilo de la milenaria ciudad y no desentobana en el lugar. Tomamos la habitación y nos encontramos esto:
Entonces caímos en que no habíamos cenado y eran más de las 22:00, así que llamamos al servicio de habitaciones que nos subieron en un pispas 3 platos combinados de los que dimos buena cuenta antes de ir a la cama. ¡A dormir!