Lunes 22 de agosto: MAGIC KINGDOM
Nuevo día y vuelve a sonar el despertador prontito. Duchas, aseo diario y pronto al food court a desayunar. Seguimos haciéndolo con nuestro mug y un crédito snack. Yo no soy de mucho dulce, pero les propuse a mis compis gastar algún quick para un desayuno más completo, pero para ellas también era imposible comerse todo lo que llevaban. ¡Pero si había días que no podían ni acabar el dulce que se habían cogido para desayunar! Jajaja



Cuando acabamos, dejamos los mug, nos lavamos los dientes y listas para un nuevo día en Magic Kingdom. Como ya habíamos ido a la ceremonia de apertura, no teníamos mucha prisa por llegar, además ese día había extra magic hours así que los que querían madrugar (más todavía) ya lo habían hecho. Antes de las 9 estábamos en la parada de bus, donde podíamos ver en las pantallas a qué hora llegaba el siguiente.



Casi media hora de viaje (como ya conté, es el parque más alejado de nuestro hotel) y ya estamos dentro. Nada más entrar vemos que tienen acordonada toda la plaza del city hall y es que estaban rodando algo. Había muchas sombrillas, focos, pantallas para tapar la luz, zonas de vestuario, de maquillaje, de descanso de actores… Por lo que entendimos se trataba de alguna serie, había gente que reconocía a los actores principales que era una familia negra que hacían como que estaban visitando y luego todos los extras pasaban por detrás. Era gracioso ver cómo grababan lo mismo una y otra vez. Mucha gente se quedaba allí mirando, pero los cast members pedían muy amablemente que continuaran andando. Mira que yo sigo series americanas, pero no tenía ni idea de quiénes eran y tampoco tuvimos mucho interés en preguntar, íbamos a disfrutar nuestra aventura.

Como Campanilla solo marcaba 15 minutos de cola, entramos a hacernos una foto con ella. Su rinconcito es precioso y ella es total, muy bonica, sin parar de hablar y diciéndonos cómo teníamos que posar como ella, como auténticas hadas.

Nos acordamos de las chapas, buscábamos la de family reunion (aunque la verdad se la habíamos visto a muy poca gente y no teníamos mucha esperanza), entramos a Emporium y nos encontramos un señor súper majo en una caja que nos sacó todas las que tenía para que eligiéramos. Resulta que la cosa era preguntar a otro cast member, porque éste nos atendió son su mayor sonrisa, no como la del otro día. Nos dio la de “I’m celebrating…” que nos completó con “the magic” y pedimos dos de “felices para siempre” porque unas semanas después de nuestro viaje le haríamos una fiesta sorpresa por las bodas de plata a mis tíos (los padres de Laura y Celina, mis compis de viaje) y sabíamos que les haría mucha ilusión. Cuando salimos, en la misma puerta de la tienda, había un par de cast members con cestas de chapas pero eran las mismas que había dentro (1st visit, I’m celebrating, felices para siempre, cumpleaños y poco más). Ni rastro de la de family reunion, ni en el City Hall que entré más tarde tenían.

Bueno, llegado a este punto, he de informaros de que éste fue el día que más calor hizo. Todos los días decíamos lo mismo, pero creo que ése fue el peor con diferencia. Mucha humedad y un calor abrasador. Aun así, nosotras muy ideales y dignas posando con cada photopasero que nos encontrábamos (y que no tuviera mucha cola al sol).




Cuando llegamos a la plaza del castillo, quedaban menos de 10 minutos para el show Mickey’s Royal Friendship Faire (que el día anterior solo vimos un poco de lejos mientras esperábamos que nos dieran nuestra mesa en el Crystal Palace) y, aunque hacía calor, decidimos quedarnos, estábamos frescas de parte mañana. Cuando se hizo la hora, anunciaron que debido a un fallo técnico, no podían llevar a cabo el espectáculo, pero que iban a salir Mickey y sus amigos a saludarnos. ¿En serio? ¿Después de aguantar bajo el sol? Total, que salieron, cantaron la canción final que se nos pegó muy pronto (ya tuvimos canción para todo el viaje) tiraron 4 cohetes y chimpún. Bueno, ya volveríamos en otro momento, tienen varios pases durante todo el día. Eso sí, nosotras tarareando la canción, bailándola y “cantándola en español” todo el día (somos amigos, somos valientes, sigue tus sueños…). Entendimos el mensaje en inglés y se nos había quedado la melodía, ya nos encargamos de traducirla jajaja.

Fuimos paseando por Liberty Square y llegamos a Frontierland, que no habíamos visto el día anterior.
Qué calor, por favor, vendría genial un viajecito en Splash Mountain, pero no bajó de los 90 minutos de cola durante toda la mañana (y no me extraña) y nuestro FP era a las 4 de la tarde, así que tendríamos que esperar, aunque lo cogeríamos con ganas, sin duda. Entramos en Country Bear Jamboree, no sabíamos muy bien lo que era, suponíamos que algún tipo de show, pero al menos estaríamos sentadas y al fresco. Creeréis que soy una exagerada, pero creedme cuando os digo que no se podía estar fuera, ni pasear mucho rato. Y sí, resultó ser un show de osos animatronics cantando canciones country, que la mayoría conocía y con las que lo daban todo (palmas y patadas, yihaaaa!). Nosotras no íbamos a ser menos…la verdad que aquello era totalmente prescindible, pero por ese aire acondicionado nos cargábamos hasta el show más cutre. Nos sentíamos como en la peli de “Goofy e hijo” cuando ven el espectáculo de las zarigüeyas robots que cantan. Qué risa, no parábamos de recordar esa escena.


Después de aplaudir a los osos cantarines, seguimos paseando y explorando Frontierland. Qué pena que Big Thunder Mountain estuviera cerrada por reformas, es una de nuestras atracciones preferidas de París, seguro que allí también lo habría sido. Vimos la isla de Tom Sawyer, pero ¿os he dicho ya que hacía mucho calor? No íbamos a hacer cola para montar en la barca bajo ese solazo ni locas. Por cierto, por allí había muchos carteles de peligro de alligators y serpientes en la zona, como ya habíamos visto en otros lugares como Animal Kingdom.

Seguimos andando y vimos allí a Woody y Jessy, ya sabéis que Celina (la peque del grupo) es súper fan de Toy Story y dijo que esa foto era imperdible…yo me planteé que no era para tanto porque tenía una cola de mínimo media hora a todo el sol con un calor bochornoso…pero bueno, no teníamos tampoco rumbo fijo, faltaba todavía para nuestro próximo FP así que decidimos ponernos en cola. Era tanto el sol, que saqué el paraguas para taparnos un poco… Al rato, se nos ocurrió una genial idea: haríamos turnos de 5 minutos y de dos en dos entraríamos a la tienda que había justo enfrente a que nos diera el fresco del aire acondicionado. Y así lo hicimos, 5 minutos cronometrados y nos cambiábamos, para no perder el turno en la cola. La familia que iba delante y la de detrás vimos que hicieron lo mismo, ya digo que era imposible aguantar mucho tiempo parados allí. Cuando estábamos en esa fila, vimos pasar a los de la grabación que habíamos visto a la entrada, con varias cámaras, pantallas, y los mismos actores y figurantes. Grababan como que iban andando por Frontierland. Por fin nos tocó la foto, primero dejamos a Celina que se hiciera unas cuantas sola, luego nos pusimos las cuatro y cuando nos íbamos, los mismos Woody y Jessy nos invitan a hacernos todas individual…nos pareció correcto tras la larga espera al sol jajaja.


Continuamos paseando y fuimos hacia Fantasyland, pues teníamos FP para la foto con Rapunzel. Pasamos muy rápido, y como siempre, a Laura y a mí el sensor de Mickey se nos ponía de colorines y sonaba musiquita de palacio al pasar nuestra pulsera especial. Cuando pasamos, nos encontramos con Tiana…un momento ¿pero la foto no era con Rapunzel? Ya nos hemos metido mal…ah no, no, está ahí al lado! Anda! Nos hacemos una foto con cada una! Y bendito FP porque había unas colas… Eso sí, fue todo muy rápido. Tiana apenas habló y Rapunzel muy mona diciendo que siguiéramos nuestros sueños y demás…(nosotras nos reíamos porque nos acordábamos de la canción del show).


Salimos y fuimos donde se pone Peter Pan y aunque no estaba, sabíamos que tardaría poquito, pues la gente ya estaba preparada. Y así fue, en menos de 10 minutos teníamos delante a un Peter muy travieso y con gestos faciales muy raros. Me llamó la atención al cantidad de chicas que se hacían la foto con él y le querían dar besos y él venga a decir que eso no le gustaba y que le daba asco jaja.


Ya era la hora de nuestro FP para la foto con Ariel. Al fin íbamos a tener una foto con Ariel con cola…y fue un visto y no visto. Está justo al lado de su atracción, pero si Tiana había sido escueta…Ariel lo fue más, más que nada porque básicamente nos echaron. La pobre ahí sin moverse y las cast members que estaban allí parecían un poquito hartas de la vida, entiendo que todos podemos tener un mal día, pero ojo, que casi ni me dejan colocarme para la foto y ya estaban diciéndonos “bye! See you!” Eso sí, Ariel monísima y el rinconcito para la foto también.
Llegado ese momento, quedaba algo más de media hora para la comida en Be our guest. Había mucha cola en todas las atracciones de la zona y además ya habíamos montado el día anterior, tampoco queríamos alejarnos y no hacía tiempo de ir paseando sin rumbo. Así que decidimos ir a refrescarnos y descansar a uno de nuestros rincones favoritos: la taberna de Gastón. Pedimos la famosa Lefou’s Brew que, aunque físicamente puede parecer una especie de cerveza, es un granizado especial de distintas frutas. Estaba muy rica, son un sabor dulzón, que nos gustó más que la Cerveza de Mantequilla de Harry Potter y nos vino genial para combatir aquel calor terrible que hacía bajo el aire acondicionado. La verdad que nos vino muy bien ese ratillo para descansar y ver qué íbamos hacer el resto del día.



Cuando llegó la hora de nuestra reserva fuimos al restaurante Be our Guest y antes de entrar una photopassera nos hizo unas fotos con el castillo de la Bestia al fondo.

Y llegó el momento, por fin entrábamos en el restaurante más esperado por mí. Os recuerdo que mi peli Disney preferida es La Bella y la Bestia y estar allí para mí era un auténtico sueño. Qué preciosidad de sitio, menuda pasada.

El interior del castillo tal cual. Cuando digo el nombre de mi reserva, me dan una rosa y me dicen que pase, explore el castillo y me siente en la sala que quiera. Entramos y nos encontramos directamente con la sala enorme del baile, preciosa, tal cual, nos asomamos al ala oeste pero la vemos muy oscura para comer y la otra sala, muy bonita con muchos cuadros y tal pero decidimos quedarnos en la del baile. Es la que hemos visto miles de veces en la peli, con sus angelitos en el techo y sus grandes ventanales. Así que tras dar varias vueltas, encontramos una mesa y nos sentamos. Como hicimos el pedido por internet, pronto aparece una camarera muy maja (me localizan por la rosa) con un carro como si me fuera a servir el banquete de mi vida y me planta mi bocata de pavo con patatas fritas delante jajaja. Que oye, estaba riquísimo, pero parece que no pegaba con todo aquel glamour jijiji. La bebida era rellenable y era ideal para el calor que habíamos pasado.


Estuvimos muy tranquilas y cuando acabamos, exploramos todo el restaurante, nos asomamos al ala oeste (aunque sabemos que está prohibida), vimos la rosa y cómo se caían los pétalos y vimos los preciosos cuadros que habían en la otra sala.




No podíamos irnos de allí sin bailar en aquel gran salón y cuando estaba totalmente dándolo todo con mi prima, se acerca una camarera con su carro, pensé que iba a decirme que me apartara, que no podía pasar o que allí no me podía poner a hacer eso…y me dice si puedo bailar con ella!! Por favor qué señora más adorable. Y así me marqué unos pasitos con la mujer antes de que siguiera repartiendo comidas. Estos detalles solo los tiene Disney, prácticamente todos los cast members están creando magia, tengan la edad que tengan. Es genial.

Antes de salir, como ya sabíamos el calor que nos esperaba, nos cogimos bebidas bien fresquitas con mucho hielo para el camino. Eso sí, no nos podíamos ir de allí sin la foto en la famosa vidriera. Seguro que volveremos a cenar en una futura visita, para poder hacernos una foto con la Bestia.

Cuando salimos, otro fotógrafo se ofreció a hacernos una foto y me puso a Lumiere en la mano, no nos íbamos a negar, no sabía a quién se lo estaba diciendo. El pobre chico estaba sudando muchísimo, pero mucho mucho, me daba mucho apuro que estuviera allí así, no había ni una sombra. Espero que su turno no durara mucho más, porque ya digo que no se podía aguantar.

Intentamos entrar a la atracción de Winnie the Pooh pero había media hora de cola, que yo no pensaba hacer, así que decidimos sacar FP para el próximo día que fuéramos, ya que Celina (fan del osito) no se la quería perder. Vimos algunas tiendas, algunas fotos al pasar por el castillo y fuimos paseando hacia Adventureland, el land que nos quedaba por conocer.

Fuimos directas a una de las atracciones estrella y una de nuestras favoritas en París: Piratas del Caribe. Tras unos 15 minutos de cola al fresco, montamos y bueno, sí que aparece Jack Sparrow (yo ya lo había visto en Anaheim) pero la atracción nos decepcionó un poco. Mucho más corta que la de París, sí que tiene escenas que son las mismas en todos lados, pero no sé, la de París creo que es más especial con esas bajadas. Sabemos que tiene muchos más años y hay que admitir que los animatronics nuevos son una pasada. Realmente parece que tienes al auténtico Johnny Depp delante de ti.




Al salir nos hicimos algunas fotos y fuimos a otro clásico: Tiki Room. Yo sí que sabía de qué iba e incluso me sabía la canción (presente en muchos recopilatorios Disney), pero mi hermana y mis primas tenían la misma cara que en los osos cantarines. De hecho, mi hermana se apoyó en mí y pegó una cabezada. La entiendo, con el aplome que llevábamos del calor, entramos al fresquito, sentadas, en plena hora de la siesta y los loros cantando…no pudo evitarlo jajajaja.

Cuando salimos, intentamos entrar en Jungle Cruise pero había mucha cola, decidimos sacar el FP en cuanto montáramos en Splash Mountain. Al fin llegó el momento de montarnos en esta atracción, ¡por fin una de agua!

Aunque teníamos FP, tuvimos que esperar unos 15 minutos para montar y cuando lo hicimos, comprobamos que es la atracción más larga de la historia! Jaja. Serán 7 u 8 minutos de atracción sin exagerar. Muy bien tematizada con los personajes de “Canción del Sur”, tiene varias bajadas antes de la grande. Yo iba muy nerviosa por la bajada grande (ya sabéis que no me gustan) y justo cuando estábamos subiendo para esa última bajada, se para la atracción, se encienden las luces y dicen que no nos movamos, que hay un fallo técnico pero que pronto arreglarán. Qué mal lo pasé. Estuvimos varios minutos en esa posición, muy empinados, en posición casi vertical, yo no veía si estábamos cerca de la bajada y yo solo pensaba que como se hubiera roto de verdad, tendrían que llamar a la grúa para sacarme de allí entre los nervios y la posición en la que estaba…En fin, cuando se puso en marcha subimos arriba y la gran bajada…no es tan exagerada como mi cara hacer pensar. Pero ya sabéis que soy muy delicada para todo eso y me faltaba tronco para agarrarme jajaja. Tampoco te mojas mucho, pero viene bien para aliviar el calor.

Cuando bajamos, la cola para subir marcaba 120 minutos, una exageración. Entre el calor y los fallos técnicos que iba teniendo la atracción, entiendo que se acumule tanta gente. Nos hicimos alguna foto por allí y decidimos ir al castillo a ver si pillábamos el espectáculo completo de Mickey’s Royal Friendship Faire. Aunque primero pasamos por Liberty Square y como estaba Bella en Heritage House para fotografiarse de manera exclusiva para los clientes con Memory Maker o pase anual, decidimos entrar. Dentro solo había unas cuatro familias delante y allí estábamos de nuevo delante de mi princesa favorita, con su vestido precioso. La pobre sale fatal en las fotos, pero en directo no se le veía esa cara tan rara. Al menos era muy simpática y cariñosa y se volvió loca cuando vio que yo llevaba una camiseta de ella. Su consejo de despedida fue que recordáramos siempre que la belleza está en el interior. Qué gran verdad, a ti te lo van a decir, bonica. Que tu bestia se te acaba convirtiendo en un maromo guapetón.


Al fin llegamos para el último pase del show de delante del castillo y lo disfrutamos como las que más. Qué bonito ver todos los personajes junto a Tiana, Rapunzel, Elsa, Ana y compañía. Es un show muy bonito, con canciones de los últimos clásicos y el gran temazo que esperábamos con ganas: todos somos amigos, lalalalala… Ya nos la sabíamos!! Jajaja. Hasta había fotógrafos del photopass que se colaban entre el público para hacernos fotos mientras veíamos el show. Es ver nuestras caras en estas fotos y empezar a sudar de recordar el calor…y ni una sombra! Para que a Mickey y compañía les diera un mal encima del escenario.




Cuando acabó, nos quedamos por allí porque en seguida llegaba la “Move it! Shake it! Dance & Play it! Street Party”. Una cabalgata que montaba una gran fiesta muy divertida en la plaza del castillo. Carrozas con Mickey, Donald y compañía, un DJ, Phineas y Ferb, Judy y Nick, Baloo, el Rey Louie, Woody, Jessy... Era una mezcla de personajes un tanto extraña pero muy divertida. Las carrozas se paraban en la plaza y entonces invitaban al público a ponerse en la calle y bailar con ellos siguiendo a los bailarines. Súper divertido, lo pasamos genial y nos reímos mucho. Además te invitan a hacer fotos y twittearlas con un determinado hastag que luego proyectan en las pantallas de las carrozas (aunque dudo que fueran de ese día) pero es una manera de hacer pasar un buen rato al público. Además, las canciones eran súper pegadizas y los fotógrafos de allí hacían unas fotos con efecto ojo de pez chulísimas. Un auténtico fiestón jajaja

Al acabar, nos fuimos detrás de ellos por Main Street bailando, entramos en alguna tienda y subimos a la estación del tren que da la vuelta al parque para ir desde allí a Adventureland de nuevo.



Pensábamos que sería como en París, que para en cada land pero no, solo tiene parada en Frontierland y Fantasyland, así que nos bajamos en el primero para ir a Adventureland y montar en Jungle Cruise, que teníamos FP. Es un una atracción vintage, un recorrido relajante en barco viendo animatronics de animales (tras ver el Kilimanjaro safaris queda ya desfasado) pero es muy especial si conoces la historia de la atracción y muy divertido si te toca una guía como la nuestra que no se callaba y que lo vivía como la que más.


Cuando bajamos repasamos lo que nos quedaba de ese land: la casa del árbol estaba cerrada, las alfombras de Aladdín siempre tenían mucha cola y no es que nos hiciera especial ilusión montar. Así que vimos tiendas y fuimos paseando de nuevo a Frontierland donde vimos a nuestro amigo Pecos Bill (su canción la hemos cantado siempre en campamentos).

Decidimos coger el tren allí y que nos diera la vuelta por todo el parque hasta la salida, ya que teníamos cena en el Grand Floridian. El paseo en tren fue muy agradable y ves zonas ocultas a los que pasean por el parque. Cuando llegamos a la estación de Main Street bajamos, última mirada al castillo y nos fuimos hacia la salida. En la puerta, un fotógrafo nos hizo algunas fotos junto al Mickey de flores.

Como teníamos tiempo hasta la reserva de nuestra cena en el 1900 Park Fare del Grand Floridian, decidimos ir en barco, además, estaba atardeciendo y las vistas eran preciosas. El barco era pequeño, no cabía mucha gente, fue un paseo íntimo, rápido y corto pero con una luz preciosa en pleno atardecer.



Cuando llegamos, fuimos andando por ese hotelazo de lujo hasta que llegamos al edificio principal donde estaba nuestro restaurante.

Como todavía quedaba un poco hasta nuestra hora, fuimos a sentarnos en unos sofás en un gran hall donde un pianista amenizaba la noche. Cuánto lujo y cuánto glamour…pero yo os digo una cosa, prefiero mi hotel All Stars Movies, creo que tiene mucha más magia Disney, aunque baje en glamour jajajaja.

El restaurante era precioso, era un buffet enorme donde había de todo y lo mejor era que estaba Cenicienta, su madrastra y sus hermanastras por allí haciendo de las suyas y paseándose entre los comensales. Muy divertido y como ya os dije, Celina es muy fan de Cenicienta desde que era pequeña, así que estaba en su salsa. Antes de irnos nos invitaron a hacernos una foto en un mural que tienen el castillo pintado…bueno, si insisten nos haremos fotos, será por fotos! Jaja







Cuando acabamos (muy llenas) fuimos a coger el monorraíl que nos dejó en Magic Kingdom donde vimos desde fuera los fuegos de Wishes y las carrozas de luces que van por el lago de fuera (con motivos muy americanos) mientras esperábamos el bus de nuestro hotel. Cuando por fin llegamos, estábamos tan cansadas que apenas teníamos fuerzas para nada. Pero había que dormir y descansar que el día ha sido largo y el calor ha hecho que todavía haya sido más aplomante. Al día siguiente nos esperaba por fin Hollywood Studios.
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