DÍA 11: MAÑANA EN TOKIO DISNEYSEA
¡Amanece en Tokyo Disneyland!, miro por la ventana y la zona de la piscina que anoche veíamos a medias hoy luce estupenda.
Destaca en el jardín el pabellón de bodas donde se celebran muchos enlaces a lo largo del año.
Hoy vamos a pisar, por primera vez en nuestra vida, un parque Disney asiático. Las entradas las compramos en España en la web oficial de Disneyland y no hay que canjear nada. La propia entrada impresa lleva un código QR que sirve tanto para entrar como para sacar los Fastpass.
Hablando de entradas, las de Tokyo Disneyland Resort no funcionan como las de otros parques Disney. Tokyo Disneyland vende entradas de 1, 2, 3 o 4 días (los pases anuales son intocables). Si uno compra de uno o dos días, solo sirven para “un día = un parque” sin posibilidad de cambiar de parque en el mismo día. Hasta aquí podría parecer “normal”, pero la particularidad es que hay que especificar LA FECHA DE UTILIZACION Y QUE PARQUE QUEREMOS VISITAR CADA DIA en el momento de la compra.
Si uno compra entradas de 3 o 4 días, a partir del tercer día ya es una entrada “Hopper” tal y como las conocemos de Paris o de Usa. Nosotros compramos entradas de 3 días, así que tuvimos que decir que parque queríamos visitar el primer y segundo día. A mí me hubiese gustado visitar ambos parque el primer día (en plan “toma de contacto”) y luego dedicar un día por parque “a saco”, pero fue imposible…así que el primer día pusimos “DISNEYSEA” y el segundo día “DISNEYLAND” (el tercero lo usaremos de “remate” de ambos parques).
Un elemento que nos condicionó un poco el viaje fue ver que la atracción “Viaje al Centro de la Tierra” (del parque DisneySea) estaba cerrada a partir de mañana, así que era “si o si” empezar hoy nuestra visita a pesar de que el “attendance” (o visitantes estimados) era de 10/10, o sea PARQUE SATURADO (a partir de mañana ya bajaba un poco). Lo gordo es que unos días antes del viaje retrasaron 2 días la fecha de cierre de esta atracción, pero con las entradas compradas y fechas de viaje cerradas, ya no había vuelta atrás.
El parque abre hoy a las 8:00 de la mañana para todo el mundo. Aquí no hay “Horas Extra”, el único “privilegio” de los clientes de los hoteles “oficiales” es que pueden entrar 5 minutos antes. Esto, que puede parecer una tontería, veremos que no lo es en unos parques que están SIEMPRE llenos, con unos tokiotas que han crecido con parque y “se las saben todas”. Pero bueno, uno ya tiene el culo "pelao" y tenía claro que más de 20 minutos no iba a hacer en ninguna atracción y así fue. Otra cosa es en los show donde también está "complicada" la cosa porque debido a esta gran afluencia habitual hay que jugar a una lotería en unas máquinas para ver si tenemos suerte y nos dan plaza. Si no te toca, NO HAY SEGUNDA OPORTUNIDAD. Como no podía jugármela (no se viene a Japón todos los días) decidí optar a la primera sesión de cada show donde no hay lotería alguna (es hacer fila y ya está). Esto condicionaba mucho el día, pero no había otra.
Así que nos fuimos a sacar los tickets para el monorail y viendo las filas que se montaban por la mañana, compramos unos pases para 3 días:
El monorail nos llevó a la entrada del parque Tokyo DisneySea en menos de 5 minutos rodeando la zona backstage del parque:
Había leído que da igual a qué hora vayas a la puerta del parque, siempre habrá alguien que habrá madrugado más que tú. No sé si será verdad, pero llegamos unos 15 minutos antes de las 8 de la mañana y esto es lo que nos encontramos
¿Podría ser peor? Pues sí, si tuviésemos que comprar ahora las entradas con todo el "rito" japonés de saludo y resaludo
Pero como no era el caso nos pusimos en la fila de acceso y en un momento estábamos en la plaza de la "aquasphere", uno de los 2 símbolos del parque:
Frente a nosotros se encontraba el majestuoso hotel "Miracosta". Este no se encuentra en la puerta del parque (como el Disneyland hotel de Paris), sino que el hotel forma parte del mismísimo parque Disneysea (una vez pasados los tornos).
Nos dirigimos hacia la puerta bajo el hotel que conduce al resto del parque.
A lo lejos se divisaba el imponente "Monte Prometeus" que es el segundo icono de Tokyo Disneyland.
Como curiosidad, apuntar que el monte tiene exactamente la misma altura que el castillo de Tokyo Disneyland y que ruge fuego y humo de vez en cuando.
Avanzamos un poquito más y.... ¡Ya estábamos ahí! Nos encontramos en.... ¡Mediterranean Harbor!
La foto no recoge, ni de lejos, la atmosfera que se respira al pisar este sitio. Me quedé sin palabras porque, de verdad, es otro mundo...
El parque Tokyo DisneySea se compone de varias zonas, y todas ellas son para quitarse el sombrero: no hay ni un rincón que chirríe con respecto al resto. El nivel de detalle, de ambientación y de "magia" hacen de este parque uno de los primeros en mi particular lista de "parques Disney". Por razones "románticas" me es imposible darle un primer puesto a un parque "sin castillo", pero le doy SIN NINGUNA DUDA el segundo puesto de la lista y pisándole los talones al primero, que para mí es el parque Disneyland de California (el original).
No nos entretuvimos demasiado en esta zona porque la horda de visitantes ya empezaba a tomar posiciones, así que nos marchamos hacia el centro del parque, a la zona llamada MISTERIOUS ISLAND. Bueno, de nuevo alucinando con todo. Para mí, una de las mejores muestras de lo que los imagineers son capaces de hacer cuando se les da el presupuesto adecuado.
Esta zona tiene 2 atracciones y un restaurante, pero esto es lo de menos. En realidad el parque Disneysea no tiene demasiadas atracciones ¡Y que más da! Lo de menos, aquí, son las atracciones. Es un parque que hay que digerir poco a poco porque el propio parque es la mayor atracción de todas, os lo aseguro.
Nos apresuramos hacia el acceso a.... ¡Viaje al centro de la tierra!
Yo creía que había visto filas bonitas, pero la fila de esta atracción es una auténtica pasada. De hecho es mejor que la mayoría de atracciones "walkthrough" que conozco (hablando en plata, atracciones del estilo de "Les Mistères du Nautilus" en Discoveryland-Paris).
Hicimos unos 15-20 minutos de fila pero, sinceramente, se nos pasaron volando con todo lo que había para ver en la misma. Al final llegamos a la zona de ascensores que nos bajarían a las profundidades de la tierra. Allí nos estaban esperando unos vehículos especiales en los que íbamos a vivir una auténtica aventura. Y entonces pronunciamos las palabras mágicas que me había aprendido de memoria: "Ichiban Seki!" (O primera fila), a lo que el Castmember nos respondió con una sonrisa. Esperamos un momento y nos colocaron en la primera fila de un vehículo para saborear el viaje como merece.

(Foto de Internet)
Los vehículos van descendiendo por el vientre de la tierra despacito viendo las asombrosas escenas subterráneas con su flora y su fauna y es, de verdad, de quitar el hipo. Poco a poco las cosas vamos avanzando hasta que nos encontramos con un auténtico monstruo de lava, un impresionante animatronic que parecía real:

(Foto de Internet).
Y ahí comienza un trepidante recorrido para localizar una salida al exterior. Tal y como se relata en la novela de Julio Verne, finalmente salimos por la boca del volcán a una velocidad vertiginosa en un final digno de una de las mejores atracciones que he probado nunca.
Salimos con una sonrisa de oreja a oreja en dirección a nuestra siguiente aventura, "20.000 leguas de viaje submarino". En este momento "Viaje al Centro de la Tierra" ya tenía 120 minutos de espera.
La fila de la atracción está al mismo nivel que la de "Viaje..." o es incluso superior:
En la laguna de MISTERIOUS ISLAND se encuentra nuestro querido "Nautilus":
Pero en realidad nosotros vamos a embarcar en unos mini submarinos que nos van a llevar al fondo del mar. No puedo/quiero desvelar secretos pero os aseguro que la sensación de inmersión y de navegación bajo el agua está logradísima. No se permite hacer fotos a los submarinos pero fuera de la atracción tenemos uno de ellos a punto de ser introducido en el agua:
Todo el recorrido está plagado de detalles, de efectos, de elementos animados. En algunas ocasiones debemos ayudar en la exploración dirigiendo con un mando un haz de luz que el vehículo tiene instalado. Muchas, muchas sorpresas en esta sorprendente atracción en la que, curiosamente, no hay casi nunca nadie.
Salimos de esta impresionante zona (de verdad, no hay palabras para describirla) nos acercamos a la zona de ARABIAN COAST que tampoco suele tener mucha gente. Llevaba algunas semanas controlando los tiempos de espera y acerté en mis predicciones.
Comenzamos por una vuelta en el "Caravan Carousel", que es un "carousel" (o tiovivo) con la particularidad de que está dentro de un precioso edificio y que tiene 2 pisos. Todos los animales son de la mitología árabe y los cuentos de las 1001 noches.
La zona de día es muy-muy bonita, pero de noche es espectacular. Esta primera zona es un poco más "persa"....
Y la siguiente zona es un poquito más "árabe":
Llegamos a otra de las atracciones espectaculares de este parque tan especial, "Las aventuras de Simbad".
De nuevo fila súper-tematizada con algunos frescos que nos adelantan lo que vamos a ver. En los mismos nos presentan a Simbad pero también a su fiel amigo, el tigre Shamu del que os contaremos otra cosa otro día.
¿Y qué puedo decir de esta atracción? Pues que es, sencillamente, una maravilla. Podríamos decir que es una mezcla entre "It's a Small World" y "Pirates of the Caribbean". Los personajes son del tamaño de las muñecas de IASW pero sus movimientos y expresividad están a la altura de los mejores animatronics de "Piratas...".
Al parecer esta es la segunda versión de la atracción, debido a su baja popularidad decidieron añadirle una preciosa canción que se va repitiendo a tramos (no durante todo el recorrido) para hacerla más entrañable. Y el encargado de hacerla fue ni más ni menos que Alan Menken.
La mañana estaba un poco lluviosa pero al salir empezó a llover un poco más fuerte. Como queríamos ir a la zona de AMERICAN WATERFRONT tomamos el tren elevado al que tenía muchas ganas.
Mucha gente no lo sabe pero esta zona es un "reciclado" del proyecto inicial de Main Street que iban a hacer en París. El imagineer Eddie Sotto pensó que el Main Street original de una pequeña ciudad americana de principios de siglo no iba a tener una fuerte conexión con los europeos y propuso hacer algo más "años 20" con su tren elevado y todo.
Finalmente el proyecto cayó en saco roto aunque Eddie Sotto se encargó de hacer el "Main Street" más bonito y con más detalle de todos los parques "Disneyland" para intentar suplir el sentimiento de "nostalgia" que si tienen , por ejemplo, los americanos.
¡Gracias Eddie!
La zona es realmente muy bonita. Las fachadas tienen multitud de detalles y uno "se lo cree" porque no han dejado ni solo centímetro descuidado. ¡Chapó!
Nuestro próximo destino es el teatro donde se representa la obra BIG BAND BEAT.
Aquí sí que tuvimos que hacer casi 40 minutos de espera para acceder a la primera sesión del show. Pero era esto o jugárselo a la lotería y no me apetecía nada correr ese riesgo. Nos colocamos en la fila y unos 10 minutos después cerraron el acceso a la fila por estar ya el aforo completo. ¡Por los pelos!
Una vez en el interior nos encontramos con una sala espectacular digna de los mejores teatros de Broadway.
El show está basado en la música Jazz de los años 20 y 30. No es un show "Disney" al uso aunque si aparecen bastantes personajes. Pero el "fuerte " del show es la música y las voces (en directo) y los bailarines. Por cierto hay un par de números de claqué que, ya digo, podrían estar en cualquier teatro de primera fila. Por supuesto, prohibidísimo hacer fotos, así que os paso una de internet:
Ah, a destacar un duelo entre 2 baterías con una de ellas tocada (de verdad) por un virtuoso Mickey Mouse.
Salimos de teatro y nos encontramos por allí a los aristogatos. Es increíble la diversidad de personajes que hay en Tokyo Disneyland (en los 2 parques). Pero, curiosamente, los japoneses aquí parecen como "poseídos" y se olvidan un poco de su habitual rigidez y cortesía. Vamos que se tiran a por los mismos como si no hubiese un mañana.
Como veis, todos los japoneses (pequeños y grandes) van vestidos para lo ocasión:
Y llegó la hora de subir a la torre con unos Fastpass que había sacado esta mañana. La versión japonesa no se parece a ninguna otra y la historia es completamente diferente. Aquí nos adentramos en el "Hightower Hotel", un hotel donde su propietario, el señor Hightower, ha ido amueblando con objetos traídos de todas sus excursiones por el mundo.
La decoración interior es una pasada y algunos efectos son realmente asombrosos, como la desaparición (por arte de magia y delante de nuestras narices) del ídolo embrujado que aparece a la izquierda de la foto.
Curiosamente, el señor Hightower tiene un gran parecido con el Imagineer Joe Rohde, gran aventurero-viajero y "papá" del parque Animal Kingdom.
Choca un poco el sistema de fijación, nada de un sencillo cinturón como en las demás torres que he probado (Paris, Orlando y California), sino que aquí es un cinturón de 3 puntos como en un coche. La atracción es preciosa tanto por fuera como por dentro pero, eso sí, las caídas están suavizadas para adaptarlas al gusto local.
El balance de la mañana no estaba mal. A pesar de la horda de visitantes pudimos subir a 4 atracciones "de las buenas" además de un show de mucha demanda y alguna atracción menor.
Como ya nos iba entrando el hambre, nos fuimos a comer...
CONTINUARÁ....